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jueves, 19 de agosto de 2010

un poco de historia

LA TRADICION KAGYU DEL BUDISMO TIBETANO

Milarepa

Los linajes de la escuela de Kagyu del Budismo tibetano se derivan a partir de dos fuentes: Marpa Chokyi Lodoe (1012-1099) y Khyungpo Nyaljor (978-1079). El anterior fue entrenado como traductor por Drogmi Yeshe (993-1050), y después viajó tres veces a la India y cuatro veces a Nepal en la búsqueda de enseñanzas religiosas. Él estudió a los pies de ciento-ocho maestros y adeptos espirituales, principalmente Naropa y Maitripa. Marpa recibió el el linaje de las enseñanzas tantrica llamadas -la Comisión del los cuatro linajes (bK'n-babs-bzhi)- referentes a la transferencia del cuerpo y sentidos ilusorios, sueños, luz clara, y calor interno directamente de Naropa (1016-1100), que habían sido dados por su maestro Tilopa (988-1069). Su fuente original era Buddha Vajradhara.

Marpa trajo estos linajes al Tíbet, los enseñó a su primer discipulo Milarepa (1040-1123), uno de los mas celebrados y realizados yogis tantricos del Tíbet, que han alcanzado la última meta de la aclaración en el curso su vida. A Milarepa le fue dada la responsabilidad de su linaje y otros yogis tales como Ngog Choku Dorjey, Tsurton Wangey y Meton Chenpo se convirtieron en sostenedores del linaje de la enseñanza de Marpa. Éste es cómo el sistema dualista del entrenamiento filosófico (bShad-grva) y el entrenamiento de la meditación (sGub-grva) se encuentra establecido en los monasterios de Kagyu. Entre los discipulos de Milarepa, Gampopa (1084-1161), también conocido como Dagpo Lhaje y Rechungpa (1084-1161) era el más ilustre. El anterior recibió la enseñanza y la práctica de el gran sello (Mahamudra) y los seis Yogas de Naropa y Milarepa y los sintetizó en un linaje. El linaje combinado resultante vino ser conocido como Dakpo Kagyu, el linaje de la madre de la tradición de Kagyu. Gampopa también inició una fusión de la tradición de la Mahamudra de Milarepa con las etapas de la tradición del camino de la orden Kadampa. las joyas de los ornamentos de Gampopa son prominentes en la literatura Tibetana. El linaje de Kagyu Mahamudra fue incorporado en la tradición de Gelug por el primer Panchen Lama, Lobsang Chokyi Gyeltsen (1570-1662) y se conoce más tarde como la tradición de Ganden-Kagyu de Mahamudra.

La tradición de Dakpo Kagyu dio lugar a cuatro escuelas importantes fundadas por los disciples ilustres de Gampopa. Éstos son el Tselpa (Tshal-cPa) Kagyu fundado por Zhang Yudakpa Tsondu Dakpa (1123-1193), que principal profesor era Wangom Tsultrim Nyingpo. Él fundó el monasterio de Gungthang y tenía muchos disciples doctos. El Barom (' Ba-cRom) Kagyu fue fundado por Barom Darma Wangchuk. Él construyó el monasterio de Barom, de el cual la tradición tomó su nombre. El Phagtru (`Phag-gru) Kagyu fue fundado por Phagmo Trupa Dorje Gyelpo (1110-1170). Él era uno de los disciples principales de Gampopa conocidos determinado para su realización y transmisión de las enseñanzas de Mahamudra. Muchos de sus disciples lograron la alta realización, tal como Taglung Thangpa, Kalden Yeshi, Ling Repa Pema Dorjey, Jigten Gonpo y Kher Gompa. Phagmo Trupa también construyó un monasterio en el lugar de Phagmo que más adelante fue llamado Densa Thil. Muchas secundario-escuelas crecieron de su linaje de disciples.

El Kamtsang o el Karma Kagyu fue fundado por el primer Karmapa, Dusum Khyenpa (1110-1193). Esta tradición ha seguido siendo fuerte y acertada en parte grande a la presencia de una línea intacta de las reencarnaciones del fundador, los Karmapas sucesivos. Famoso entre ellos fué el segundo Karmapa, Pakshi (1206-1282), el tercer Karmapa, Ranjung Dorjey (1284-1339) y el octavo, Karmapa Mikyo Dorjey (1507-1554). La encarnación más reciente era el décimosexto Karmapa, Ranjung Rigpe Dorjey (1924-81), que en el exilio también fue designado sotenedor de la tradición entera de Kagyu. En Tíbet, Tsurphu, situado en el Tíbet central era el monasterio principal de esta tradición. Después del exilio, la tradición ha reestablecido sus jefaturas y universidades monasticas principales en Rumtek en Sikkim. También ha fundado centenares de centros a través del mundo.

Ocho escuelas se han nacido dentro del Phagdu Kagyu. El Drikung ('Brigung) Kagyu, fundado por Drikung Kyopa Jigten Gonpo (1143-1217) es dirigido actualmente por el 37 sucesor, Drikung Kyabgon Che-Tsang (b. 1946), que reside en su monasterio en Ladakh. El Taglung (sTag-lung) Kagyu, fundado por Taglung Thangpa Tashe Pel (1142-1210). El actual jefe de esta escuela es Shabdrung Rinpochey, que ahora vive en Sikkim. La Drukpa('Brug) Kagyu fundado por Choje Gyare Yeshe Dorjey también conocido como Ling Repa (1128-1189), es dirigido por el 12mo Drukchen Rinpochey, que ha reestablecido su monasterio en Darjeeling, la India.

Entre las ocho escuelas secundarias solamente tres sobreviven hoy, con el Drukpa siendo numéricamente los más grandes, seguido por Drikung. Desafortunadamente otras subsectas de la tradición de Kagyu tales como Trophu (Khrophu) fundado por Rinpochey Gyaltsa, sobrino de Phagmo Trupa, que construyó el monasterio de Trophu; Martsang (sMar-tsang) fundado por Marpa Rinchen Lodoe; Yelpa (Yel-cPa) establecido por Yelpa Yeshe Tseg; el Shungseb (Shugs-gseb) comenzó por Ch5okyi Sengey y Yamzang (gYáabzang) Kagyu fundado por Yeshi Senge ha dejado de existir, por lo menos como instituciones separadas. Aunque algunos lamas de las otras tradiciones principales de Kagyu pueden aun mantienen algunos linajes de esta enseñanzas.

El Shangpa Kagyu, una de las dos formas originales de la tradición Kagyu, fue fundado por el gran adepto, Khyungpo Nyaljor (978-1079). Descontento con su entrenamiento en las prácticas de Bon y de Dzogchen, Khyungpo Nyaljor se fue para Nepal en donde él conoció a Acharya Sumati. De él, él recibió el entrenamiento como traductor y viajó a la India. Después recibiendo enseñanzas a partir de ciento cincuenta erudito-adeptos se dice haber dominado la doctrina exoterica y esotérica entera así como la meditación en ellas. Sus profesores principales incluyen Sukhasiddha, Rahulagupta y Niguma, la consorte de Naropa. Además de recibir la dirección práctica de maestros en forma humana, él también recibió transmisiones del Dakinis (seres celestiales). Después de volver al Tíbet, él recibió los votos de un monje del Kadampa Langri principal Thangpa.

De acuerdo con las profecias de las Dakinis, él estableció el monasterio de Shang-Shong en Yeru Shang, en el Tíbet central. Consecuentemente la tradición que él fundó vino ser conocida como la Shangpa Kagyu. Más adelante, se dicen haber establecido otros monasterios. En épocas tempranas, había más de cien monasterios que pertenecían a esta tradición en Tíbet. Entre sus seguidores, Mehu Tonpa, Mogchogpa y Shang Gomcho Sengey es alguno de los más famosos. En el linaje posterior, era Tsurton Wangi Dorje, de el cual Buton Rinchen Drup obtuvo el linaje de la tantra de Guhyasamaja que fue pasado posteriormente a Tsongkhapa.

Las prácticas principales de Shangpa Kagyu se refirieron a Mahakala, Chakrasambhava, Hevajra, Mahamaya, Guhyasamaja, las seis doctrinas de Niguma, Mahamudra y otras. El exponente contemporáneo principal de esta tradición era el último Kalu Rinpoche (1905-1989), uno de los maestros principales de la meditación de Kagyu de este siglo. Debe ser observado que mientras que hay muchas escuelas secundarias dentro de los Kagyupas, los principios fundamentales de su doctrina están arraigados al Mahamudra y los seises Yogas de Naropa.

Mahamudra, la característica única de la tradición de Kagyu, se puede explicar según interpretaciones el sutra y tantra. Ambos aspectos de las enseñanzas son comprensión directa dirigida de la naturaleza verdadera de la mente. El estudio del Mahamudra, se diferencia levemente dentro de cada escuela de Kagyu, sigue generalmente a través de las etapas de la fundación, del camino y sus frutos. Las prácticas Tantricas únicas a la tradición de Kagyu son las seis Yogas de Naropa, de Cakrasambhava y de Mahakala. En el contexto de la práctica tantrica, la aplicación de Mahamudra llega a ser mucho más profunda y sofisticada.

El entrenamiento de los monjes en los monasterios de Kagyu consiste principalmente en el estudio de la perfección de la sabiduría, de Madhyamika, de la cognición válida, de la disciplina y de fenomenologia y es común a todas las tradiciones, excepto que cada tradición tiene sus propios textos monasticos y comentarios para facilitar la comprensión de los textos originales.

Los actuales jefes de la tradición de Karma Kagyu son: H.H. XVII Gyalwa Karmapa Ogyen Drodul Trinley Dorje, reconocido por el Dalai Lama, y H.H. XVII Karmapa Thaye Dorje quien no es reconocido por el Dalai Lama.

jueves, 12 de agosto de 2010

el viaje a Lashi


2 EL VIAJE A LASHI

Reverencia a los gurús

Una vez, cuando el gran Maestro de yoga Jetsun Milarepa moraba en la ermita del Valle Enjoyado, pensó: "Debo obe­decer las órdenes de mi gurú e irme a la montaña nevada de Lashi para practicar la meditación. Saldré pues de este lugar".

Milarepa llegó a Nya Non Tsar Ma, paso a la montaña nevada de Lashi, donde la gente de Tsar Ma tenía una fiesta y bebía. En sus charlas alguien dijo: "¿Sabían ustedes que actual­mente vive un gran yogui llamado Milarepa? Vive siempre solo en las montañas nevadas, en lugares remotos e inhabitables observando disciplinas ascéticas que nadie más que un perfecto budista puede lograr. ¿Han oído ustedes de él?" Mientras así alababan al Jet­sun, Milarepa llegó a la puerta. Una bella joven llamada Lesebum, ataviada con ricos ornamentos, le dio la bienvenida preguntán­dole: "¿Quién eres y de dónde vienes?" "Querida anfitriona", replicó Milarepa: "Yo soy el yogui Milarepa, que siempre mora en los sitios ignotos de las montañas. Vengo aquí a pedir comida". "Con gusto te daré algo", dijo la joven. "¿Pero de veras eres tú Milarepa?" Él contestó: "No hay ninguna razón para que yo te mienta". La joven, encantada, corrió adentro de la casa con la noticia y llamó a los jara­neros diciéndoles: "¿Hablaban ustedes de un yogui famoso que vive lejos? Pues bien, allí está en la puerta".

Todos corrieron a la puerta, algunos hicieron reverencias al Jetsun, otros le preguntaron diversas cosas. Todos se enteraron de que él era Milarepa y lo invitaron con gran respeto y reverencia, dándole comida. La anfitriona, joven rica, llamada Shindormo, le ofreció su hospitalidad y le preguntó: "Reverendo, ¿puedo preguntaros adonde vais?" Milarepa respondió: "Voy camino a la mon­taña nevada de Lashi a practicar meditación". La joven le dijo: "Esperamos nos otorgues la gracia de quedarte en Dreloon Joomoo y bendecir el lugar. Te proveeremos de todo el alimento necesario sin que tengas que hacer esfuerzo alguno de tu parte". Entre los huéspedes había un Maestro llamado Shaja Guna, quien dijo a Milarepa: "Si fueras tan amable de quedarte aquí en Dreloon, valle de los fantasmas, te ayudarías a ti y a nosotros. Yo haré lo mejor que pueda por servirte". Un parroquiano exclamó: "¡Qué maravilloso sería que pudiésemos tener al gran yogui Milarepa con nosotros! Tengo una buena hacienda ganadera, pero los demonios y fantasmas se han vuelto tan atrevidos que ahora aparecen hasta de día. Son tan malvados que ni yo mismo quiero ir por las cer­canías del lugar. A ti imploro por tu bondad y gracia, que la visites pronto". Todos los invitados hicieron reverencias ante el Jetsun ro­gándole que fuera a la hacienda.

Milarepa replicó: "Iré en seguida, no por tu hacienda o ga­nado sino por obedecer a mi gurú".

"Estamos satisfechos con tu promesa de ir", dijeron ellos. "Aho­ra te prepararemos el mejor alimento y arreglaremos lo necesario para tu partida." Milarepa dijo entonces: "Estoy acostumbrado á la soledad, vivo en una ermita y no necesito ni compañía ni ali­mento. Pero les ruego acepten mi gratitud por su generosidad. Prime­ro deseo ir solo a la hacienda. Luego ustedes podrán venir y ver lo que ha pasado". Cuando Milarepa llegó al pie de la montaña, los subhombres crearon alucinaciones ¿terroríficas con objeto de hosti­lizarlo. El sendero que trepaba hasta el pico parecía llegar al cielo y se estremecía y ondulaba. Rodaban truenos embravecidos, brilla­ban los relámpagos golpeando todo alrededor, y la montaña, a ambos lados, temblaba y se sacudía.

El río se volvió de pronto un gran torrente desbordándose en las orillas y convirtiendo el valle en un vasto lago llamado, años después, "Lago de los Demonios". Milarepa subió, hizo un ademán y de inmediato bajaron las aguas. Fue a la parte baja del valle. Los demonios estremecieron ambos lados de la montaña y cayeron rocas como lluvia. Luego la Diosa de la Colina construyó un sen­dero para el Jetsun el cual corría como serpiente a lo largo de la cordillera. Este sendero se llamó luego "Sendero de la Diosa de la Co­lina" o "Serranía de la Dakini". Así, Milarepa venció a todos los de­monios menores, pero los más grandes y poderosos, enojados por el fracaso, se reunieron al final del "Sendero de la Diosa de la Co­lina" para desencadenar un nuevo ataque. Milarepa concentró su mente e hizo otro ademán místico para dominarlos. De pronto todas las visiones malévolas desaparecieron. La huella de un pie suyo quedó impresa en la roca sobre la cual sé paró. Caminó apenas unos pocos pasos y ya el cielo estaba despejado. Con ánimo exaltado se sentó luego en la cumbre de la colina y entró en el samadhi de la Misericordia, y una compasión inmensurable hacia todos los seres surgió en su corazón. Debido a esto, Milarepa experimentó gran des­arrollo espiritual y gran inspiración. Más tarde ese lugar donde él se sentó fue llamado "Colina de la Misericordia".

Luego Milarepa fue a la orilla del río (literalmente Río Bue­no), donde practicó la Yoga del Río Fluente (samadhi).

En el décimo día de la luna de otoño del Año del Tigre de Fuego, un demonio de Nepal llamado Bha Ro, el cual capitaneaba una gran armada demoniaca o un ejército de demonios, invadió el cielo y el Valle del Buen Río, desafiando a Milarepa. Los demonios transportaron las montañas y las lanzaron contra el Jetsun, atacándolo con truenos y lluvia de lanzas. Gritáronle y abusaron de él con tretas: "¡Te mataremos! ¡Te amarraremos y te cortaremos en pedazos!" Y así y así. También aparecieron en formas horribles y espantosas para atemorizarlo. Sospechando o intuyendo el propósito del demoníaco ejército, Milarepa cantó La Verdad del Karma:

Me refugio en los gurús misericordiosos

y ante ellos rindo homenaje.

Con mirajes e ilusiones,

ustedes, demonios de ambos sexos,

pueden crear estos terrores fantásticos.

Ustedes, pobres Ah Tsa Ma, fantasmas hambrientos,

nunca podrán dañarme.

Debido a que vuestro pasado karma maligno

ha madurado, han recibido

en esta vida cuerpos demoníacos

y vagan por siempre en los cielos

con mentes y cuerpos deformes.

Impulsados por las terribles Klesas

tienen las mentes alimentadas con pensamientos hostiles y malvados, vuestras palabras y vuestros actos son malignos y destructivos.

Gritan ustedes: "¡Mátenlo! ¡Agárrenlo! ¡Golpéenlo! ¡Córtenlo en pedazos!"

Soy un yogui libre de pensamientos, que sabe que no hay tal cosa como mente.

Camino valiente como un león

sin temer las acciones, tal como los bravos;

mi cuerpo está fundido con el del Buda,

mis palabras son como las verdades del Tathagata,

mi mente está absorta en el Reino de la Gran Luz.

Veo claramente la naturaleza vacía de los Seis Grupos,

Yogui como éste, ignora los abusos de fantasmas hambrientos.

Si es válida la ley de causa y efecto,

y uno comete los actos que merece,

la fuerza del karma ya maduro los lanzará

al sendero miserable de abajo,

donde hay sufrimiento y pena.

Es triste y lamentable que ustedes, fantasmas y demonios,

no entiendan la verdad.

Yo, el yogui que mira llanamente, Milarepa,

predico a ustedes el canto del dharma.

Todas las criaturas que vienen por alimentos

¡son mis padres y mis madres!

Afligir a quienes debemos gratitud

¡es realmente sin sentido y tonto!

¿No seria un acto feliz y alegre

que ustedes renunciaran a los pensamientos malvados?

Si se retiran a practicar las diez virtudes,

recuerden esto y estudien su significado,

considérenlo con cuidado y atención.

Los demonios se mofaron de Milarepa: "Tu divagación no nos embauca. Nos rehusamos a dejar nuestras magias y a dejarte libre". Entonces multiplicaron sus armas sobrenaturales y aumentaron la fuerza de sus ejércitos demoníacos para afligirlo. Milarepa consi­deró un momento el asunto y luego dijo: "¡Escúchenme, oh, uste­des, ejército de demonios! Por la gracia de mi gurú he llegado a ser un yogui que ha realizado plenamente la última verdad. Para mí las aflicciones y obstrucciones originadas por demonios son las glorias de la mente de un yogui. Mientras mayores sean las aflicciones, más adelantaré en el sendero bodhi. Ahora escuchen mi canto de Los Seis Ornamentos:

Ofrezco mi reverencia a Marpa el Traductor.

Yo, que veo la esencia última del ser,

entono el canto de los Seis Ornamentos.

Ustedes, demonios perversos aquí reunidos,

abran sus oídos y escuchen mi canto atentamente.

Al lado de la montaña central Sumeru,

el cielo brilla azul sobre el Continente del Sur,

el firmamento es belleza de la tierra,

el cielo azul es su ornamento.

Arriba sobre el gran árbol del Sumeru,

relumbran los brillantes rayos del Sol y de la Luna

alumbrando los cuatro Continentes.

Con amor y compasión, el rey Naga

esgrime su poder milagroso,

desde el inmenso cielo, deja caer la lluvia.

Éste es el adorno de la tierra.

Del gran océano surge vapor

llenando el vasto cielo;

allí se forman las grandes nubes.

Una ley causal rige las transformaciones de los elementos.

En pleno verano aparecen los arco iris sobre las planicies

descansando gentilmente en las colinas.

De planicies y montañas

es el arco iris belleza y adorno.

Al Oeste, cuando la lluvia cae sobre el frío océano,

arbustos y árboles florecen en la tierra.

Para toda criatura del continente

ésta es belleza y adorno.

Yo, el yogui que desea permanecer en soledad,

medito en el vacío de la mente.

Ustedes, demonios celosos, aterrorizados

por el poder de mi concentración

se ven forzados a practicar la magia.

De un yogui, los conjuros demoníacos

son belleza y adorno.

Ustedes, subhombres, ¡escúchenme con atención!

¿Saben quién soy yo?,

soy el yogui Milarepa;

de mi corazón surge

la flor de la mente iluminada;

con clara voz canto para ustedes esta alegoría,

con palabras sinceras predico para ustedes el dharma.

Con el corazón misericordioso les doy esta advertencia:

si en vuestros corazones germina la voluntad-bodhi,

aunque ustedes no ayuden a los demás,

sepan que con la renuncia a las diez maldades

obtendrán alegría y liberación.

Si ustedes siguen mis enseñanzas,

sus logros aumentarán grandemente;

si ahora practican el dharma,

un gozo perdurable los envolverá.

Muchos demonios fueron convertidos por el canto, tornándose respetuosos y llenos de fe hacia Milarepa. Cesando el hechizo malig­no, dijeron: "En verdad, eres un gran yogui con maravillosos poderes. Sin tu explicación de la verdad y la revelación de tus milagrosos poderes, nunca hubiéramos entendido. Por lo tanto, ya no te moles­taremos. También estamos agradecidos por tu prédica sobre la ver­dad del karma.

"Hablando con franqueza, tenemos inteligencia e ignorancia limi­tadas. Nuestras mentes están cubiertas del lodazal de la tozudez u obstinación de los pensamientos habituales. Te rogamos pues nos enseñes una lección profunda en significado, de gran ayuda y de simple comprensión y observancia". Milarepa cantó entonces El Canto de las Siete Verdades:

A ti, Marpa el Traductor, mi reverencia;

te ruego incrementes en mí la mente-bodhi.

Sea cual fuere la belleza de un canto,

será solamente un sonido para aquellos

que no captan la verdad.

Si una parábola no está acorde con la enseñanza del Buda,

a pesar de la mucha elocuencia que pueda tener

no pasará de ser sólo un simple eco.

Si uno no practica el dharma,

aunque se proclame muy erudito en la doctrina,

sólo será un autoengañado.

Vivir en soledad es aprisionarse a sí mismo,

si uno no practica la instrucción de la Transmisión Oral.

Trabajar en el campo no es sino un castigo,

si uno descuida la enseñanza del Buda.

Para aquellos que no guardan su moral,

las oraciones son sólo deseos.

Para quienes no practican lo que predican,

la oratoria es una pérfida mentira.

Evitar las malas acciones amengua en sí los pecados;

hacer .buenas obras es ganar méritos.

Permanezcan en soledad y mediten a solas.

El mucho hablar no es de ningún provecho.

¡Sigan mi canto y practiquen el dharma!

Pronto surgió la fe en todos los que escuchaban a Milarepa y le demostraron su gran respeto. Reverenciándolo, lo circunvalaron muchas veces. Muchos regresaron después a sus casas. Pero el jefe de los demonios, Bha Ro, y algunos de sus seguidores no quisieron irse. Una vez más invocaron visiones terroríficas para atemorizar a Milarepa. Mas él los conminó con el canto en que se narra la verdad del bien y del mal:

Me inclino a los pies del misericordioso Marpa.

Ustedes, demonios perniciosos, ¿están aún con ánimo airado?

Vuestros cuerpos pueden volar al cielo fácilmente,

pero vuestras mentes están habitualmente llenas de pensamientos

dañinos.

Muestran ustedes sus colmillos mortíferos para espantar a tos otros.

Pero pueden estar seguros que al afligirlos sólo a ustedes mismos causan conflicto.

La ley del karma no falla nunca en su función,

nadie escapa a su madurez;

ustedes sólo están ocasionando conflicto en ustedes mismos,

¡fantasmas hambrientos, confusos y pecadores!,

sólo siento piedad y compasión por ustedes.

Como siempre han sido pecadores,

el ser malvados es natural en ustedes.

Como el karma de matar los ata,

apetecen carne y sangre como alimentos.

Por quitar la vida a otros,

nacen como fantasmas hambrientos.

Vuestros actos pecaminosos os conducen

a las profundidades del más bajo sendero.

¡Aléjense, amigos míos, de la trampa de ese karma,

y traten de obtener la verdadera felicidad que

está más allá de toda esperanza y todo temor!

Los demonios mofándose dijeron: "Tu eficiente personificación de un predicador que conoce acuciosamente la doctrina es muy impresionante, pero ¿qué convicción has obtenido con la práctica del dharma?" Milarepa replicó con El Canto de la Certeza Perfecta:

Reverencia a Marpa el Perfecto.

Yo soy el yogui que percibe la última verdad.

En el origen de lo no nacido, obtuve por vez primera la certeza;

en el sendero de la no extinción, lentamente perfeccioné mi poder;

con símbolos y palabras plenas de significado

fluyendo de mi gran compasión

entono ahora este canto,

desde el reino absoluto de la esencia del dharma.

Debido a que vuestro karma maligno ha creado

ceguera densa y obstrucción impenetrable,

ustedes no pueden entender el significado de la verdad última.

Escuchen, por lo tanto, la verdad conveniente.

¡En los antiguos e inmaculados Sutras

todos los Budas del pasado han advertido

repetidamente la eterna verdad del karma!

Cada ser sensible es vuestro propio pariente,

ésta es una verdad eterna que nunca falla.

Escuchen atentamente la enseñanza de la compasión.

Yo, el yogui, que evoluciono por medio de mis prácticas,

sé que los obstáculos externos son sólo sombras chinescas.

Y el mundo fantasmal,

un juego mágico de la mente increada.

Al mirar hacia adentro en la mente, se ve

la naturaleza de ella, sin sustancia, intrínsecamente vacía.

Mediante la meditación en soledad, se obtiene la gracia

de la sucesión de los gurús y la enseñanza

del gran Naropa.

La verdad interna del Buda

debe ser el objeto de meditación.

Por la misericordiosa instrucción de mi gurú

entendí el abstruso significado interno del Tantra.

Mediante la práctica de la yoga que alumbra y perfecciona

se engendra el poder vital,

y se realiza la razón interna del microcosmo.

Por eso no temo los obstáculos ilusorios

del mundo exterior.

Pertenezco al gran linaje divino,

junto con inmensurables yoguis, tan vastos como el espacio.

Si, en su propia mente, uno reflexiona

sobre el estado original de la mente,

los pensamientos ilusorios se disolverán por sí solos

en el reino del Dharmadhatu;

no habrá ni quien cause aflicción ni quien sea afligido.

Un estudio exhaustivo de los Sutras

no podrá enseñarnos más que esto.

Jefe y subordinados demoniacos ofrecieron sus calaveras a Milarepa, haciéndole reverencias y circunvalándolo muchas veces. Prometieron traerle alimento suficiente para un mes y desvanecié­ronse en los cielos como arco iris. A la mañana siguiente cuando salía el Sol, el demonio Bha Ro trajo de Mon muchos fantasmas de sexo femenino muy elegantes, así como una numerosa comitiva.

Todos portaban copas enjoyadas llenas de vino y bandejas de cobre con muchos alimentos diferentes, incluyendo arroz y carne, los cuales ofrecieron al Jetsun. Prometiendo de ahí en adelante servirle y obedecerle, se postraron ante él repetidas veces, y luego desapare­cieron. Uno de los demonios, llamado Jarbo Ton Drem, era el jefe de muchos devas.

Con esta experiencia, Milarepa obtuvo gran progreso yóguico. Permaneció allí por un mes, alegre y animoso, sin las torturas del hambre. Un día (cuando ya había pasado el mes) Milarepa recordó un lugar en Lashi renombrado por sus aguas benéficas y decidió ir allí. De camino llegó a una explanada donde flore­cían los tarayes (o tamariscos). En medio de aquella planicie había una roca con un bordo encima; allá arriba se sentó Mi­larepa por un rato y muchas diosas aparecieron inclinándose ante él y sirviéndole viandas apetecibles. Una de las diosas dejó sus dos pies impresos en la roca y luego desapareció como arco iris. Cuando Milarepa continuó su camino, una hueste de demonios se reunió y conjuró para impresionarlo con visiones de grandes órganos feme­ninos, los cuales aparecieron en el camino. Entonces el Jetsun con­centró su mente y expuso su pene erecto con un gesto peculiar. Si­guió adelante y después de la momentánea aparición de otros nueve órganos femeninos, llegó a un lugar donde había una roca en medio con forma de vagina, quintaesencia de la región. Entonces él insertó en el hueco de la roca una piedra de forma fálica (acto simbólico con lo cual dispersó las imágenes lascivas creadas por los demonios. Este lugar fue llamado "Ladgu Lungu".

Cuando Milarepa llegó a media planicie, el demonio Bha Ro vino a darle la bienvenida. Le preparó un sitio para predicar y ofre­ció al Jetsun muchas ofrendas y servicios pidiéndole que le diera ense­ñanzas budistas. Milarepa dio conferencias comprensibles sobre karma y así, el demonio se fundió en una gran roca que estaba frente al asiento de la prédica. Milarepa, con el ánimo muy alegre, perma­neció en esa planicie central durante un mes, luego viajó hacia Nya Non Tsar Ma. Allí dijo a la gente que en verdad aquella planicie había sido un sitio infame antes que él dominara a los demo­nios y transformara la región en lugar propicio para practicar el dharma. También les dijo que quería, tan pronto como fuera po­sible, regresar allí a meditar.



miércoles, 17 de marzo de 2010

25 "EL RETO DE LA MOZA LISTA" MILAREPA

25 "EL RETO DE LA MOZA LISTA" MILAREPA

Reverencia a todos los gurús
La reputación de Milarepa y Rechungpa creció mucho cuando, junto con este discípulo de corazón, pedían limosna y ayu­daban a los demás en el lugar denominado de los "Cinco Peque­ños Lagos", en la región de Dritsam. La gente decía: "¡Miren al Jetsun Milarepa y a su hijo Rechungpa. Meditan ahora en la montaña nevada de Di Se y en el Lago Ma Pam!" Influida por su gran fama, la gente de Joro Dritsan, estaba convencida de que Milarepa y Rechungpa eran yoguis verdaderamente maravillosos Y extraordinarios. Mientras crecía su respeto y admiración decían: "Vayamos a visitar a estos yoguis realizados".
Así, un día llegó hasta el Jetsun un buen número de patronos llevando consigo comida y oblaciones. Entre ellos había una joven llamada Rechungma, la cual era inteligente, compasiva y con mucha fe en el dharma. En verdad, era una dakini encarnada en forma humana y cuya fe se había confirmado al escuchar la historia de Milarepa. En esta ocasión vino a visitarlo junto con cuatro amigas. Pero, para probarlo, verificando de este modo la reputación del Jetsun y de su hijo, ella y sus amigas lo retaron entonando este canto:
Nos refugiamos en los tres inmaculados;
bendícenos, por favor, con tu gran compasión.
¡Oh ustedes Repas, yoguis consumados
que tienen tan vasta reputación!
Oh, asamblea de fieles aquí reunida,
les rogamos que silenciosos escuchen nuestro canto.
Nosotras, las cinco jóvenes de buena familia,
cantamos en ofrenda a vosotros;
juzguen pues nuestras palabras o parábolas.
¡Para ustedes, los dos Repas, entonamos nuestro canto!
Grande es la fama de la montaña nevada de Di Se
cuando uno no la ha visto y sólo ha oído de ella.
La gente dice: "Miren, la nieve de Di Se es como una stupa de cristal".
Pero cuando uno llega y la ve claramente,
no hay en ella nada grande ni maravilloso.
La cima de Di Se está envuelta en ventiscas,
su cuerpo lleva un traje de nieve.
No hay en esto nada maravilloso
salvo que, alrededor de estas montañas,
hay cierto encanto.
Grande es la fama del Lago Ma Pam
cuando uno no lo ha visto y sólo ha oído acerca de él.
La gente dice: "¡Mira: el Lago Ma Pam es como gemas verdosas!
Pero cuando uno se acerca y lo ve claramente,
encuentra que no hay nada maravilloso ni grande.
Es como cualquier lago alimentado por la lluvia,
un lugar donde juegan las aguas;
rodeándolo hay rocas y praderas,
nada maravilloso hay en esto.
La fama de la encumbrada Roca Roja es grande
cuando, estando lejos, se escucha hablar de ella.
La gente dice: "¡Esta roca es como una joya preciosa!"
Pero cuando uno se acerca y la ve claramente,
no es sino una piedra que resalta, de gran tamaño.
Arriba crecen arbustos y árboles
y fluyen alrededor arroyos y manantiales,
en esto nada hay de maravilloso.
Ustedes, Repa mayor y menor,
tienen tal fama que por todas partes cunde;
hemos oído hablar de ustedes desde muy lejos.
La gente dice: "¡Ellos en verdad son seres realizados!"
Pero cuando se llega cerca de ustedes y se los escudriña
se ve a un anciano y a un joven imberbe
que salmodian, canturrean y recitan juntos,
exhibiendo sin vergüenza sus cuerpos desnudos.
Vemos a dos personas comunes, con vestidos de algodón,
dos mendigos que comen lo que reciben de limosna;
dos bribones sin escrúpulos
que vagabundean sin freno y a placer.
Sobre ustedes nada hay maravilloso ni bueno,
no podemos encontrar grandeza en ello.
Para nosotras, hermanas que erramos por doquiera,
este nuestro peregrinaje matutino ha sido una pérdida de tiempo.
Para nosotras, hermanas que hemos viajado por todo el mundo,
nuestro peregrinaje matutino ha sido un sin sentido:
nunca hubo viaje que valiera tal matadura.
Para nosotras, hermanas que hemos visto de todo en este mundo,
ver a un viejo y a un joven como ustedes es perder el tiempo.
Para nosotras, hermanas que de todo hemos oído en este mundo,
apenas es un clamor hueco la fama del buen nombre de ustedes.
Ambos, títeres budistas
o agentes posesos del demonio,
sólo pueden causar obstáculos malignos.
Si han entendido nuestro canto,
sabrán responder con versos.
Si no han entendido nada, pueden
levantarse e irse, ¡porque nosotras no los queremos!
Así cantaron. Pero el Jetsun tomó la palabra: "¡Oh Rechungpa, el mismo Buda profetizó que los tres lagos de la montaña de nieve eran lugares óptimos para la devoción. Si no contestamos a quienes nos menosprecian, no solamente serán dañados, sino que los méritos de estos santos lugares se verán interrumpidos. También hemos de responder nosotros, yoguis cándidos de cuerpo, mente y boca, a los desprecios lanzados en nuestra contra. Así, no sólo se informará sobre nuestros méritos y acciones rectas, sino que aun el desprecio será corregido. Rechungpa, entona ahora a coro con tu padre un canto para estas jóvenes!"
Oh, fervientes patronos aquí reunidos,
y ustedes, gente joven que gusta del salmo y del canto,
especialmente ustedes, locuaces muchachas,
escuchen nuestra réplica: canto que he de entonar.
¿Saben ustedes quiénes somos?
Somos los Repa mayor y menor.
Yo, el viejo que canta del lado derecho,
soy el yogui Milarepa;
el joven que canta a la izquierda es Dor Draug Rechungpa.
Entonados y con palabras llenas de sentido,
canto para ustedes, patronos aquí reunidos,
el canto que fluye del espíritu iluminado.
Piensen mientras lo escuchan, y escuchen atentamente:
La fama de la montaña nevada de Di Se está muy extendida;
la gente de lugares remotos oye sobre ella:
Di Se es una pagoda de cristal!"
Cuando uno se aproxima
puede ver que la cima está cubierta de nieve.
La profecía del Buda dice [más o menos]:
que esta montaña nevada es el ombligo del mundo,
sitio éste donde danzan los leopardos.
El pico de la montaña, la pagoda de cristal,
es el palacio (blanco y resplandeciente) de Dem Chog.
La cadena de montañas nevadas que rodea a Di Se
es la morada de los 500 Arhants. [18]
¡Aquí las deidades de las ocho divisiones
vienen a rendir sus homenajes!
Alrededor de ellas están las colinas y los marjales.
Abundan en esta región las plantas de incienso,
fuentes de sustancias productoras de néctar.
Éste es el gran sitio para los yoguis realizados;
aquí se alcanza el samadhi trascendental.
No hay lugar más bello que éste.
No hay lugar más maravilloso que éste.
La fama del lago Ma Pam es muy extensa,
la gente de lugares muy remotos dice:
"¡Ma Pam es como la gema verde de un mandala!"
Cuando uno se acerca a él
se ven sus aguas frías y abundantes
tal como profetizó el Buda en épocas pasadas.
Este lago es llamado "El lago que nunca está caliente". [19]
Cabecera de cinco ríos,
lugar donde las nutrias y los peces nadan.
Como es el lugar donde moran los ocho nagas,
luce como un mandala hecho de gemas;
las aguas del cielo caen en él, formando cataratas,
que son como ríos de leche y lluvia de néctar;
es el lugar del baño de los cien devas,
agua que lleva en sí los ocho méritos.
Las bellas praderas y rocas que lo circundan
son los tesoros de los nagas menores.
Aquí crece la óptima madera de tsanbudrisha,
por eso el continente del Sur
se llama Tsanbu.
No hay sitio más bello que éste,
no hay sitio más maravilloso que éste.
La fama de la encumbrada Roca Roja está muy extendida.
La gente de lugares remotos dice:
"¡Esa inmensa roca es como un montón de joyas!"
Cuando uno se le acerca
ve una roca sobresaliendo en la pradera.
Tal como profetizó el Buda en épocas pasadas:
es la colina negra. La roca de la Cordillera Bije
es lugar central, al norte de los bosques,
en la frontera del Tíbet y la India,
donde vagan libres los tigres de la India.
Los árboles medicinales de Tsandal y Zundru
crecen silvestres aquí.
Las rocas lucen como montones de joyas relucientes;
aquí viven los santos celestiales;
es el sitio de los ermitaños, bendito por las dakinis.
Aquí viven también los yoguis realizados.
El río circunda las colinas de aquí
haciendo prohibitivo un sitio solitario.
¡No hay lugar más bello que éste,
no hay lugar más maravilloso que éste!
La fama de los Repa, el mayor y el menor,
está extendida vastamente;
se habla de nosotros en sitios lejanos.
"¡En verdad que son seres realizados!", dicen.
Cuando uno se acerca a ellos encontramos
un viejo y un individuo joven,
¡sin nada maravilloso!
¡Una simple ojeada sobre ellos y se verá
la completa aniquilación
del apego a la forma y a los pensamientos discriminativos!
El dormir desnudos de cuerpo
demuestra que no necesitamos el vestido
de los dos apegos.
El ir descuidadamente con los genitales a la vista
prueba que no tenemos sentimiento de autovergüenza.
Estos versos que fluyen de nuestras bocas
vienen de nuestra experiencia interior.
Los trajes de algodón que llevamos
evidencian un calor interior gozoso y quemante.
Que comamos desperdicios como mendigos
prueba nuestra abnegación y la ausencia de deseos y placeres.
Demuestra nuestro espíritu indiferente y sin miedo.
¡Asi vivimos, con nuestros seis sentidos, de la
manera más natural e ingenua!
Yo soy el gurú de los creyentes y bien dotados,
fuente de donde surgen las instrucciones medulares.
Soy el símbolo al cual rinden homenaje los patronos,
ejemplo de todos los santos y sabios.
A mi, los grandes yoguis me consultan;
gracias a mí se eliminan los errores.
Soy la fuente que ilumina la verdad,
aquel que ha realizado la ley de la no-existencia.
Soy aquel cuya mente permanece en paz,
quien conduce a los otros por el sendero de la experiencia.
Soy quien se ha realizado a sí como el dharmakaya,
quien, compasivo, trabaja por los demás.
Nada hay más maravilloso que esto;
nadie hay más maravilloso que yo.
Jóvenes visitantes: ustedes han peregrinado por todas las tierras,
pero sus viajes han sido meros afanes fatigosos.
Si desean hacer un peregrinaje valioso
viajen a la sagrada capilla de Paugba Wadi. [20]
Podrá ser cierto que han viajado a muchos sitios,
pero todo ha sido pérdida de tiempo,
y sólo ha servido para cansarlos y ampollarles los pies.
¡Si desean hacer un viaje valioso, visiten la santa Bodhgaya!
Puede no haber sitio que no hayan visitado,
pero todos son de poca importancia.
Si quieren hacer un verdadero peregrinaje,
¡visiten el Templo Chrunon, en Lhasa! [21]
Podrá no haber tema sobre el cual no hayan oído;
pero, sin embargo, todos son de poco significado.
Si desean algo en verdad relevante,
escuchen la instrucción medulas de la transmisión oral.
Podrán haber confiado en mucha gente;
pero, sin embargo, todos fueron como la parentela de ustedes.
Si buscan alguien en quien puedan confiar,
¡encuentren un gurú capacitado!
Podrán haber hecho muchas cosas dondequiera que hayan ido,
pero la mayoría fueron actos kármicos.
Si de veras desean que sus actos sean genuinos,
deben practicar las enseñanzas del sagrado dharma.
Ésta es la respuesta del anciano a las doncellas;
si pueden entenderla será una enseñanza verdadera.
De lo contrario, pueden considerarla un canto común.
Ya llegó el tiempo en que ustedes deben partir,
nosotros somos yoguis que hacemos lo que nos viene en gana.
¡Ustedes, visitantes, pueden irse y hacer lo propio!
Rechungma, la lideresa de las muchachas, que estaba parada en d centro, se sintió afianzada en su gran fe. Mientras corrían las lágrimas por sus mejillas, desató el jade del cinturón y quitó de sus cabellos los adornos enjoyados. Postrándose ante Milarepa, clamó: "Nosotras, las cinco muchachas, te rogamos nos enseñes el dharma. También te pedimos nos otorgues la profunda instruc­ción medular, porque hemos resuelto meditar desde ahora mismo en una ermita". Y orando, cantó así:
Asi como se enciende una lámpara de otra,
así la enseñanza ha sido transmitida
desde el dharmakaya, el gran Dorje-Chang.
Los pilares de esta gran sucesión
son compasivos e iluminados;
¿no son acaso Tilopa y Naropa?
¿Quién viajó a la India con esta grave tarea,
no fue el gran Marpa, el traductor?
¿Quién soportó aquellas pruebas de su maestro Marpa;
no es el grande y fiel Milarepa?
Su cuerpo desnudo está lleno de esplendor.
Es su palabra rica y melodiosa.
Brilla su bella mente con radiante luz.
Me inclino ante el cuerpo, la palabra y el pensamiento
de mi padre Repa.
Nosotras las cinco doncellas que arribamos a esta reunión,
debemos tener algunos méritos en nuestras vidas pasadas.
Obtuvimos cuerpo humano, pero somos de baja estirpe;
no tenemos autocontrol en la práctica del dharma.
Hoy, gracias a tus bendiciones, Jetsun inmaculado,
ha surgido en nuestros corazones una profunda fe.
Este precioso jade de mi cinturón
y las joyas del tocado
que he desatado, te los ofrezco ahora.
Rogárnoste nos otorgues la enseñanza del Buda.
¡Cuéntanos la historia de tu vida!
Milarepa replicó: "No tengo cómo usar tus gemas y ornamentos. Si en verdad intentas practicar el dharma con corazón sincero, en­contrarás muchos gurús más sabios y mejores que yo. Ve con ellos y pregúntales el dharma. Soy persona que no presta atención a la ropa ni a la comida, y que siempre habito en la tierra donde ningún hombre habita. Tú no puedes seguir mi modo de vida y dudo que ustedes sean capaces de vivir con escasez de alimentos y ropa. Escuchen pues mi canto". Y el Jetsun cantó:
El singular individuo que soportó
los duros trabajos de Naropa,
el bendito de Tilopa y Dorje-Chang,
¿no es el padre traductor que habla dos lenguas,
el padre traductor, gurú Marpa?
Yo soy Milarepa, bendito por su gracia.
Mi padre fue Mila Shirab Jhantsan,
mi madre fue Nyantsa Karjan,
y yo fui llamado Tubhaga ("Grato de escuchar").
Como nuestros méritos y virtudes eran de poca monta,
y como el pasado karma de causa y efecto no perdona a nadie,
mi padre Mila murió pronto.
Los seductores bienes y propiedades de nuestra casa
fueron saqueados por mis tíos,
a quienes mi madre y yo tuvimos que servir.
Nos daban de la comida de los perros;
el viento helado desgarraba nuestros vestidos harapientos,
nuestra piel se helaba y nuestros cuerpos tiritaban.
A menudo yo era golpeado por mi tío
y tenía que soportar sus crueles castigos.
Era difícil sobrellevar el temperamento neurótico de la tía.
Vivía lo mejor que podía como el más ínfimo sirviente,
y encogía mis hombros con amarga resignación.
Una tras otra sucedíanse las desgracias;
tanto sufríamos que nuestro corazón desesperaba.
Así, desesperado, llegué donde las lamas Yundun y Rondunlaga,
de quienes aprendí a dominar las artes mágicas del tu, ser y ded. [22]
Ante mi tía y tío, como testigos, produje
grandes desastres en nuestras aldeas y parentelas.
Luego sufrí grandes remordimientos por todo ello.
Más tarde oí la fama de Marpa, el renombrado traductor,
quien, bendecido por los santos Naropa y Medripa, [23]
vivía en la aldea alta del río Sur.
Tras una dura jornada, llegué allí.
Durante seis años y ocho meses [24] estuve
con él, Marpa, mi padre, gurú misericordioso.
Muchas casas construí para él.
Una con patios y nueve estancias;
sólo después de esto, me aceptó.
De él recibí las instrucciones que señalan la meta.
Así pude entender realmente el Mahamudra,
la visión profunda del Absoluto.
También me enseñó los seis yogas de Naropa,
y la enseñanza final del sendero de los medios. [25]
Maduré gracias a las cuatro iniciaciones
Y obtuve un entendimiento verdadero y decisivo,
de la enseñanza del gran gurú Naropa.
Habiendo recibido de Marpa la instrucción medular
renuncié a todos los asuntos de esta vida;
ya nunca más fui perezoso, me dediqué al dharma.
Así alcancé el estado de gozo eterno.
Ésta es la historia de mi vida.
A ustedes, cinco doncellas,
les deseo buena suerte y mucha dicha.
Dejemos esto ahora, y vayanse a sus casas.
Al escuchar la historia del Jetsun, la fe de las mozas se afianzó todavía más. Rogáronle pues a Milarepa que las aceptara como siervas y él contestó: "Ustedes son muchachas consentidas, hijas de familias ricas y, si se vinieran conmigo, no seríain capaces de soportar los rigores de mi vida. Si quieren practicar el dharma, deben vivir en ascetismo como lo hago yo. Pero dudo que puedan hacerlo. Luego entonó el canto de "El auto-examen":
Me inclino a los pies de Marpa, el traductor.
Si ustedes, las cinco jóvenes hermanas,
desean verdaderamente practicar el dharma
e insisten en venirse conmigo,
piensen cuidadosamente en este canto
y obtengan por ustedes mismas la contestación.
Deben preguntarse: "¿Tengo
la persistencia para soportar los rigores
de la vida ascética?
¿Tengo voluntad suficientemente fuerte y dominante
como para renunciar a todos los deseos samsáricos
y seguir las instrucciones de mi gurú?"
Si dejan sus tierras nativas,
prisiones de todo mal,
¿podrían perseverar a solas en lugares agrestes?
Si renuncian a sus parentelas, trampas del diablo,
y se dan cuenta de su perjuicio,
¿podrán depender de un gurú auténtico?
Si se dan cuenta que las propiedades y tos bienes
son venenosos carnada seductora de los demonios—,
¿podrán vivir carentes de todo, soportando rigores?
Cuando dejen los vestidos de lana de Weu,
¿podrán producir el gozoso calor dumo (calor interno)?
Si renuncian a la vida citadina
y dejan amigos y amantes,
¿podrán vivir solas en la tierra de la soledad?
Aunque renuncien a los ocho deseos,
¿podrán vivir de un modo sencillo y humilde?
Aunque comprendan lo transitorio de esta vida,
¿se dan cuenta de lo precaria que es toda existencia?
Ésta es la tradición del lama Ghagya,
el modo de práctica de nuestra estirpe.
Pueden venir conmigo si pueden dar un "sí".
Entonces les daré la enseñanza tántrica
y las instrucciones medulares del sendero eficaz.
Entonces las bendeciré y les otorgaré la iniciación.
Al escuchar este canto, las muchachas se sintieron muy alegres. Su líderesa, Rechungma, dijo: "No obstante haber nacido hembras, lo que se considera inferior, según la parte de la conciencia lla­mada alaya (memoria) no hay discriminación entre hombre y mujer. Estamos convencidas de las faltas del samsara y trataremos de seguir las instrucciones de nuestro gurú. Pero, considerando nuestra incapacidad para practicar el dharma de una manera per­fecta, te rogamos nos aceptes como tus siervas. No importa si tenemos o no habilidad para practicar el dharma. ¡Por favor no nos olvides!" Luego expresó cantando su confianza de ser capaz de practicar las enseñanzas del Jetsun, rogándole nuevamente la aceptara como su sierva:

Padre inmaculado, gurú calificado.
¡Tu cuerpo desnudo está pleno de fulgor!
Me inclino a tus pies, Jetsun Repa.
Mediante tu práctica ascética ayudas a todos los seres sensitivos;
nosotras, las cinco hermanas que hemos venido a esta asamblea,
tal vez tengamos un cuerpo de mujer inferior,
pero, en lo que respecta a la mente bodhi, ¡no hay ni hombre
ni mujer!
¡Pensando en los defectos del samsara, ayúdanos, por favor,
a practicar austeridades y seguir tu instrucción!
¡Permite que dejemos nuestros lares, prisiones demoniacas,
y que, por siempre, permanezcamos en la ermita!
Permite que por siempre dejemos a nuestros parientes, los que sólo conflictos traen,
¡y que sólo confiemos en nuestro gurú!
Propiedad y posesiones son tentaciones del demonio.
¡Permite que a ello renunciemos y practiquemos la austeridad!
¡Dejaremos los trajes de Weu y tú
enciende el gozoso fuego, el maravilloso calor interior!
Dejaremos nuestras tierras nativas y nuestros amantes
y moraremos en la tierra de la soledad.
Que cada una de nosotras actúe de modo humilde en cuerpo, palabra y pensamiento;
que dejemos los ocho apegos mundanos
y nos demos cuenta de que todo es transitorio.
Recordemos que pronto llega la muerte;
sigamos las instrucciones de nuestro lama.
¡Oh, gurú perfecto, inmaculado!
Sé bondadoso y otórganos el dharma,
¡Acéptanos, a nosotras las cinco hermanas, como tus siervas!
Milarepa se dio cuenta de que eran discípulas bien dotadas y las aceptó. Por ese tiempo Milarepa y sus hijos discípulos aún vivían en los Cinco Pequeños Lagos. Allí impartió, pues, la iniciación y las instrucciones medulares a las cinco doncellas y las mandó a meditar. Rechungma obtuvo experiencias cálidas y gozosas y otros méritos del dumo en tres días apenas. Luego, Rechungma se en­fermó. Para probar su perseverancia a la vida solitaria, Milarepa le dijo que podía irse adonde quisiera. Pero la joven replicó: "Aun­que esté enferma me quedaré en la ermita". Así comprobó el Jetsun que su discípula tenía la persistencia necesaria para soportar desgracias. Un día, Rechungma vino a ver a Milarepa, cuando estaba reunido en asamblea. Para probar su fe en él y saber si le tenía completa confianza el Jetsun cantó este canto con doble sentido:
Ruego a todos los santos gurús y me refugio en el señor Buda.
Escuchen, patronos fieles:
si no pueden renunciar a los ocho deseos mundanos,
no digan nunca que son hombres de fe,
no sea que si la suerte les cambia la pierdan.
Si no evitan los diez actos malignos,
no digan que son hombres disciplinados;
no sea que caigan en tos caminos inferiores.
Si pensamientos distrayentes aún perturban su mente
nunca afirmen que siguen los preceptos tántricos,
no sea que caigan en el infierno de Vajra. [26]
Si no han hecho estudios imparciales y amplios,
nunca critiquen las enseñanzas de las otras escuelas;
no sea que violen los principios del dharma
y quemen malamente sus propias mentes.
Si no se han dado cuenta de la naturaleza ilusoria de todos los seres,
no descuiden nunca los actos virtuosos y eviten todo pecado;
¡no sea que caigan en los tres reinos inferiores!
Si no comprenden la mentalidad de los otros,
no los juzguen ni condenen según sus puntos de vista;
no sea que los pierdan el engreimiento y el egoísmo.
Si no tienen sus mentes unificadas en la esencia del dharma,
no presuman de sus experiencias de meditación;
no sea que los demonios interrumpan su progreso.
Si no han alcanzado el estado más allá de las palabras,
no presuman de poseer gran entendimiento;
no sea que queden en una situación miserable,
anhelando siempre y sin lograr jamás el fruto apetecido.
Si no han alcanzado el reino de la acción espontánea,
no actúen por capricho ni descuiden el autocontrol;
no sea que la piedra que lancen con su propia honda
caiga encima de su misma cabeza.
¡Si he predicado el dharma a través de mi boca,
ustedes deben atesorarlo en sus corazones,
comprenderlo claramente y recordarlo siempre!
Entre los que ahí estaban sólo Rechungma entendió plenamente el significado de este canto y saliendo de entre el público dijo a Milarepa: "Considerando los logros de mi gurú, nunca he tenido un solo momento de duda ni el más leve escepticismo acerca de sus acciones y hechos. Les ruego escuchen mi canto". Y entonó el canto de Las quince realizaciones.
¡Me inclino ante los santos gurús!
¡Ante el Jetsun, mi padre gurú,
tengo constante reverencia y fe inmutable!
Los Tres Inmaculados son una sola entidad,
no puedo discriminar entre las deidades.
No hay palabras vanas ni balbuceos inútiles
en las instrucciones medulares del linaje oral dadas por mi gurú.
En la práctica del yidham yoga,
cuya esencia es el Jetsun,
no hay periodos temporales o intervalos.
¡Las cosas, tal como se manifiestan, son de naturaleza mágica;
no las considero sustanciales
ni me apego a ellas con pensamientos habituales!
En la esencia mental, luz quintaesencia!,
no existe adulteración por los pensamientos distrayentes.
En la naturaleza real del ser, el reino de la mente,
no hay contaminación de sujeto-objeto.
En el estado natural de la esencia mental,
no hay campo para que surjan los pensamientos habituales.
La naturaleza de la mente es dharmakaya,
no está contaminada por la forma
y es libre de atributos.
Nuestros cuerpos son el sitio donde se reúnen las cuatro enfermedades,
Y por ello no debemos disgustarnos con nuestros amigos.
Males y desgracias han de servir de ayuda a nuestras devociones;
no hay necesidad de buscar vaticinios imaginarios.
Los sueños son emanaciones ilusorias de los pensamientos rutinarios;
uno no debe tomarlos como verdaderos ni apegarse a ellos.
Perdona al enemigo pues es tu verdadero maestro,
nunca tengas pensamientos vengativos.
No dudes ni critiques
el comportamiento de un ser realizado.
El Buda es automanifiesto, existe originalmente único;
asi pues, no busques al realizado único en otro sitio.
Mi sagrado gurú, maestro misericordioso,
¡te ruego que siempre bendigas a los discípulos capacitados
y los sumerjas en la corriente de amor y gracia!
¡Por favor, recuérdame a mí, que soy tu discípulo, ignorante!
¡Abrázame con tu gran compasión!
Milarepa estaba muy complacido; comprendió que Rechungma era una yogui calificada, destinada a ser su compañera en las de­vociones tántricas. Y por eso le impartió ya sin restricciones las instrucciones medulares. Luego le dijo a Rechungpa: "Como eres muy buen maestro de discípulos, encárgate de esta joven". Y la entregó a Rechungpa, quien la tuvo por un tiempo como com­pañera en sus devociones. Luego ella se fue a meditar a Semodo de Namtsoshumo, en el Norte, donde observó absoluto silencio por ocho años. Al fin, obtuvo las diez experiencias y los ocho méritos y perfeccionó todas las purificaciones espirituales y las realizaciones del sendero; y en esta vida se fue a la tierra pura de las dakinis.
Ésta es la historia del encuentro de Milarepa con Rechungma, una de sus cuatro discípulas, en los Cinco Lagos Pequeños de Joro Dritsam.



[1] Por supuesto que Milarepa no ejecutó un rito bon, solamente lo imitó a manera de broma.
[2] Ésta es la 1ª. parte de un encantamiento en el cual los monjes bon entonan los himnos. Milarepa irónicamente, imita el modo bon de cantarlo.
[3] Los doce nidanas. Las 12 etapas sucesivas que caracterizan el retorno samsárico con: 1) Ignorancia, 2) Acción, 3) Conciencia, 4) Nombre y forma, 5) Los Seis órganos de los sentidos, 6) Contacto, 7) Sensación, 8) Deseo. 9) Apego. 10) Existencia, ego. 11) Nacimiento 12) Vejez y muerte.
[4] Nombre de una enfermedad.
[5] . La nigmaba, escuela tibetana de budismo que clasifica toda doctrina budista en 9 diferentes modos o asercamientos o vehículos que son: 1) Shravakayana, 2) Pratyekayana, 3) Bodhisatvayana, 4) Kriyatantra, 5) Charyatantra, 6) Yogatantra, 7) Mahayoga, 8) Anuyoga y 9) Adiyoga. Los primeros tres corresponden a la doctrina exotérica (Sutra) y los otros seis a la doctrina esotérica o tántrica. Los tres últimos son subdivisiones del anulara tantra. Las nuevas escuelas de budismo tibetano: Ghagyuba, Saijyaba y Geluba no siguen esta clasificación. Es curioso e interesante observar que Milarepa, seguidor de la escuela Ghagyuba y de su tradición, use esta terminología propia de la nigmaba.
[6] Demonios principales de las leyendas tibetanas.
[7] Demonios principales de las leyendas tibetanas.
[8] Demonios principales de las leyendas tibetanas.
[9] Demonios principales de las leyendas tibetanas.
[10] Tripitaka: el Canon budista que consiste de tres cuerpos principales: sutra, shastra y vinaya.
[11] Gran perfección. Versión nigmaba de las enseñanzas del mahamudra.
[12] Los cuatro inmensurables o cuatro pensamientos infinitos: amistad, com­pasión, gozo complaciente y mente apacible.
[13] Dos preparaciones. Se refiere a las 2 etapas: la preliminar y la avan­zada, las cuales sigue o encuentra un bodhisatva en su desarrollo espiritual.
[14] Los dos obstáculos. El obstáculo de la pasión y el del conocimiento. El estado búdico perfecto se obtiene mediante la aniquilación completa de estos dos obstáculos.
[15] Krab krab. Termino que probablemente denote cartílago.
[16] Cuatro iniciaciones. (Ver historia 1, nota 7; historia 17, nota 37).
[17] Las cinco puertas. Cinco sentidos y órganos sensoriales.
[18] Arhant. Ser iluminado que por siempre ha aniquilado todo deseo y pasión; es el nombre que se da al ser iluminado en el sendero del hinayana.
[19] Lago-que-nunca-se calienta. Lago Ma Pam en Nari. Los indios lo des­criben como parecido al mar del Norte, habitado por nagas, y los tibetanos repiten la leyenda de buena fe, por lo menos en su literatura, a pesar de que lo conocen mejor. Se dice que este lago es extremadamente frío durante todo el año.
[20] Paugba Wadi. Santuario en Nepal con imagen del Buda llamado Wadi-Zunpo, el bondadoso y santo Wadi.
[21] Lhasa Chrunon. Famoso templo construido por el rey Sron.
[22] Tu, ser y ded son tres diferentes artes de magia negra.
[23] Medripa (sánscrito, Maitripa).
[24] Según la creencia general de los lamas tibetanos, Milarepa estuvo con su gurú Marpa, mucho más de seis años y ocho meses, como sugiere el texto. Es posible que aquí haya algún error.
[25] Sendero de los medios. Ver comentario del traductor en el apéndice. (Véase historia 7, nota 7; historia 5, notas 18 y 19).
[26] Infierno vajra. Infierno horrible donde va quien viola el precepto tántrico.