viernes, 30 de julio de 2010

Tailandia llegada de la pascua

La comunidad budista en Tailandia está de fiesta por la llegada de la Pascua que, en su calendario tradicional, conmemora el regreso de Buda a la Tierra.

El inicio de las celebraciones está marcado por un desfile de enormes esculturas de cera que son elaboradas por los habitantes de la provincia de Suphan Buri.

Este colorido festival atrae cada año a miles de turistas de todo el mundo.

"Es un sentimiento agradable. Nunca antes había venido, tampoco me imaginé que pudieran hacer velas tan grandes", señaló Stefan Littlefield, turista de Gran Bretaña.

En cada una de estas esculturas, que incluso pueden llegar a ser de más de 20 metros de largo, se refleja la cultura, pero sobretodo la fe de quienes pasan meses diseñándolas y esculpiéndolas.

"Mi mayor inspiración es mi fe en el budismo. Esculpir una imagen tan grande de Buda, que es patrimonio de nuestra aldea, requiere una especie de influencia espiritual y yo lo considero como un gran mérito y virtud", comentó Thongdee Lumton, artesano.

Durante la Pascua budista en Tailandia, que tiene una duración de 3 meses, miles de fieles se entregan a la meditación y a la espiritualidad, además hacen ayuno y eliminan los malos hábitos como fumar o beber.

Pero también se llevan a cabo coloridas celebraciones que los ubican bajo la mirada de millones de personas en el mundo.

jueves, 29 de julio de 2010

lo lamento amigo mio

Hoy ha fallecido en Dharamsala, el Padre de un amigo mio, se que es un buen budista y se que sabe que todo es impermanente, pero también se que era su padre.

Mi mas sentido pesar por su perdida y adjunto este mantra para que pueda renacer perfectamente
lo Lamento Pemptse

domingo, 25 de julio de 2010

Drokpo


Nada sucede por casualidad, hoy has aparecido entrelas miles y miles de fotografias que guardo, no se aun porque, solo quiero agradecerte que te cruzaras ante nosotros en el Kagyu Monlam
solo al verte, me ha envuelto la paz, te deseo felicidad y larga vida Drokpo.

Que por las bendiciones de los Budas y Bodhisatvas, por la verdad de la originación interdependiente infalible y por el poder de mi actitud pura y especial, puedan todos los puntos de mis oraciones realizarse.
Que debido a mis acciones virtuosas, pueda rápidamente alcanzar el estado de Buda y pueda llevar a ese estado iluminado a todos los seres.
Que pueda nacer la Bodhichita que aún no ha sido generada, y aquella que ya ha nacido que nunca degenere, sino que aumente cada vez más.





LA PRACTICA SIMPLE DE DZOGCHEN




LA PRACTICA SIMPLE DE DZOGCHEN



Aquellas personas que no están interesadas en métodos elaborados o que no pueden practicarlos, pueden usar esta instrucción de Los Preceptos Super-Refinados (Gdams ngag mar gyi shun) la cuál es eminentemente portable y extremadamente potente en sus bendiciones.



Entonces la Dakini Yeshe Tsogyel le pidió a su gran maestro Padma Sambhava una instrucción simple que condensara la enseñanza en un solo precepto, fácil de practicar. El Guru respondió, ¡Escucha, ser de extrema devoción y gozo! Existen todo tipo de instrucciones para la postura, pero simplemente siéntate relajada y cómodamente ~ eso es lo principal. Existen muchos preceptos con respecto al habla y la energía, como el de ligarlos con la respiración y recitar mantras, pero simplemente permanece en silencio como un mudo ~ eso es lo principal. Existen muchos puntos clave que la mente puede seguir, como la fijación, la relajación, la irradiación o absorción de luz, la concentración y muchos otros más, pero simplemente permanece libre y cómoda sin tratar de cambiar nada, descansando de forma natural, eso es lo principal. Deja que el cuerpo descanse como un cadáver sin movimiento, permanece en silencio como un mudo; deja a la mente tal cuál es, sin cambiar nada. Deja la pura presencia sola, sin modificarla, tal como es. Relájate y cómodamente permanece suelta como suspendida en el estado natural.



Esta es la disposición del cuerpo, palabra y mente. No existe un método mejor que este. Cualquiera que sea nuestra práctica, sea esta corta o extensa, es crucial que entendamos totalmente la visión de la Gran Perfección.

Un extracto de "El gran secreto de la mente" por Tulku Pema Riktsel,
traducido al inglés por el Inje nyomba Kunzang Tenzin, Enero 2009.
Traducido al espanol por la khandro Dechen Gyamtso.



¡SAMAYA GYA GYA GYA!

una vision alimenticia del Budismo


COMER COMO BUDA

fuente original del articulo , pulsando la imagen.

o cómo aplicar los principios budistas a la alimentación.

Comer como Dios, o como Buda, no depende sólo de lo que pones en tu mesa. La buena comida no es sólo lo que preparas en tu cocina y tiene más que ver con la percepción de tu mente que con los productos que digieres en sí. Ya lo dijo el Buda, "todo es una percepción de la mente", el sueño soñado de Calderón.

En este artículo vamos a tratar precisamente de esto, de la actitud ante la comida, en este caso de los preceptos budistas aplicados a la alimentación. Y es que ya se sabe que el budismo es un cajón de sastre equipado de herramientas de múltiples usos. No sería válido si no fuera así.

En el caso de la alimentación, una correcta aplicación de las cuatro nobles verdades y el óctuple sendero (los cimientos sobre los que se alza la práctica budista en su totalidad) puede ser de utilidad para todas las alteraciones relativas al tema, desde el exceso de peso, la bulimia, deficiencias nutritivas, etc. etc.

I. La importancia del "camino medio".

El camino medio que propone el budismo nos señala el equilibrio entre el exceso (la publicidad, los alimentos que nos venden por sus regalos, los supermenús, los superplatos de carnes y pescados, las comidas hiperproteínicas e hipercalóricas, comer en el cine, comer frente al televisor, quedar para comer, comer, comer...) y las privaciones de los ayunos y las dietas light (incluido el alto consumo en programas para perder peso, libros, cintas y tratamientos).

- Es importante escuchar al cuerpo y ser consciente de cuándo tienes hambre, qué nutrientes necesitas en cada momento y en qué medida. Lo ideal sería no comer sólo porque el reloj lo dice o lo dictan las circunstancias. Sin embargo, si ha de ser así, si sólo tienes un rato para comer, aunque no tengas hambre, y luego no habrá manera, elige algo frugal, con mucha agua y fibra, como frutas y verduras. Por el contrario, cuando el estómago te pide tomar algo entre comidas (cuando no hay tiempo disponible), o necesitas energía, recurre a los panes, cereales integrales y frutos secos como tentempié. Te darán la energía que necesitas y acallarán los ácidos sin producirte una mayor acidez y sensación (engañosa) de hambre -que producirían las frutas, por ejemplo.

- No te saltes las comidas, no pases hambre pensando en adelgazar porque producirías el efecto contrario. La ansiedad y el hambre reprimida te hará comer más de lo que necesitas cuando te sientes a la mesa, con los consiguientes empachos posteriores, exceso de peso y acumulación innecesaria de toxinas.

- Come despacio, saboreando lo que ingieres, y descansa cuando consideres que ya has saciado tu hambre. Recuerda que tu cerebro tarda unos 20 minutos en detectar esa saciedad, y cometerías un error pasándote todo ese tiempo engullendo lo que ya no necesitas.

- No te trates como un cubo de basura, acabando los platos para no tirar o consumiendo los productos de la nevera antes de que se estropeen (eso va por nosotras, mamás). Aquel viejo eslogan de que lo que no mata engorda estaba equivocado: lo que no mata de golpe, puede matar despacio. Si no vives en medio de una guerra o en un país devastado y pobre, no necesitas acumular reservas. Y todo lo que no necesita tu cuerpo aquí y ahora puede volverse contra ti.

- No te pases ni le escatimes a tu cuerpo los nutrientes que necesita. Respétate: elige el camino del medio.

II. Las cuatro nobles verdades.

1. El sufrimiento existe.

La comida como sufrimiento: enfermedades causadas por la mala alimentación; afecciones por exceso (sobrealimentación) o por defecto (deficiencias nutritivas); el sentimiento de culpabilidad tras una comida equivocada, impotencia ante las tentaciones... Es importante saber dilucidar cuánto de este sufrimiento es inevitable y cuánto depende de ti.

Tal vez puedas hacer poco contra las toxinas, productos químicos y modificaciones genéticas que lleva a cabo la industria de la alimentación, pero siempre estará en tu mano elegir los productos menos nocivos, los más naturales, locales y de temporada. Evitarás muchas molestias, enfermedades y sufrimiento en general.

El sufrimiento existe en el mero hecho de la elección en sí; la toma de decisiones siempre implica un estrés. Pero informarnos bien y hacerse el firme propósito de descartar de nuestra rutina alimentaria los productos más nocivos, nos ayudará a vivir mejor y esdtablecer pautas de conducta que nos evitará tener que plantearnos continuamente un buen número de decisiones.

2. El apego al deseo como causa de sufrimiento.

Definir los apegos o deseos culinarios que causan sufrimiento. Definir la ansiedad o espíritu hambriento (nunca es suficiente, por lo que no hay placer sino más sufrimiento). Tú y tu deseo no sois lo mismo. Los deseos pueden desaparecer tan pronto como llegan.

Define y haz una lista de tus mayores tentaciones: los dulces, el café, el alcohol, los embutidos o snacks salados, el chocolate, los helados... Quizás puedas descubrir por qué sientes esa atracción tan fuerte hacia un producto en particular; asociación con situaciones, por ejemplo, o bien la necesidad de tu organismo por más azúcar, energía, proteínas o lo que sea.

Tus deseos, el espíritu hambriento que nunca se sacia, y tú no sois lo mismo. Si es una compañía que no te aporta nada bueno, puedes apartarla de tu vida con las adecuadas estrategias.

3. El sufrimiento cesa al liberarte del deseo.

Observa los hábitos y deseos que te resistes a abandonar; la consecuencias que produce en ti, ¿son beneficiosas? ¿te hacen feliz?; observa con atención tu relación con el apego (qué hace que vuelvas a consumir dulces y helados o comidas hipercalóricas). Resuelve las situaciones internas (rabia, ansiedad, impotencia) y cambia las condiciones que te inducen a esa inercia perjudicial.

Una vez eres consciente de ciertos apegos nocivos en tu vida puedes introducir sustituciones por productos más sanos que cubran tu necesidad. Si requieres energía o azúcar, los cereales integrales (palitos de pan integral o galletas sin aditivos químicos, p.e.), frutos secos, patatas o boniatos pueden ayudarte según la situación. Si requieres proteínas, puedes añadir más soja en sus mútiples formas, o legumbres y cereales debidamente combinados (lentejas con arroz, p.e.), y dejar de llenar la nevera con carnes grasas y embutidos.

Además, muchas veces los aparentes deseos culinarios no son más que tapaderas de otros deseos emocionales o estados de ánimo, como la rabia, ansiedad, frustración. Si es así, define esas emociones y afróntalas cara a cara, dejando la comida a un lado. No tiene nada que ver con ella, no la metas en esto.

Define los apegos, revisa las viejas rutinas/acuerdos y establece sustitutos/nuevos acuerdos más beneficiones para ti.

4. Existe un método para la cesación del sufrimiento: el Óctuple Sendero.
No tienes que inventar la estrategia ni el método para librarte de los deseos nocivos y el sufrimiento que comportan. Puedes hacerlo si quieres y te ves capaz, y te funciona. Pero en cualquier caso, te vendrá bien saber que el budismo diseñó su propuesta particular con el nombre de "el noble óctuple sendero".

III. El Noble Óctuple Sendero.

1. La comprensión correcta.
Define qué es malo para ti y qué te beneficia. Haz una lista de alimentos, situaciones y actitudes recomendables y perjudiciales en tu alimentación.
2. La aspiración correcta.
Define y visualiza quién quieres ser física y emocionalmente; tu estado de salud; el tipo de vida activa o sedentaria que quieres llevar. Visualiza y programa quién quieres ser.
3. El habla correcta. (El poder de la palabra: magia blanca/magia negra).
No hables mal de nadie durante la comida (ni antes ni después, a ser posible); abstente de criticar la forma de comer de las/os demás comensales (come mucho, poco, mal...); los errores de la cocinera o las preferencias y rechazos de otras personas. Las palabras también se digieren.
4. La acción correcta.
Considera lo que comes y cómo lo comes como parte de la red universal de interrelaciones. Evita el despilfarro; recicla los sobrantes; protege los nutrientes (no abuses de altas temperaturas, fritos y asados de fuego directo; no tires el agua de las verduras; no quemes los alimentos convirtiéndolos en toxinas); apoya la agricultura local; respeta la vida en todas sus formas y agradece el regalo de la energía que consumes para convertirse en parte de ti.
5. El modo de vida correcto.
No matar (las emociones a través de la comida; los nutrientes que pueden seguir produciendo energía dentro de ti); no robar (consumiendo más comida de la que necesitas) y no abusar de la comida como si fuera una droga para embotarte o escapar de otras emociones.
6. El esfuerzo correcto.
Ni demasiado (la obsesión) ni demasiado poco (la comida rápida). Evitar la actividad incesante; emplear demasiado tiempo o demasiado poco en comer, cocinar, comprar. Cuando se come, se come, y luego se pasa a otra cosa (no comemos mientras vemos la tele, escribimos, trabajamos, jugamos a las cartas, pasaeamos o conducimos). Cada cosa a su tiempo.
7. La atención correcta.
Comer/vivir aquí, ahora. Cuando compras, cocinas, te sientas a la mesa, friegas los platos.
8. La concentración correcta.
La capacidad de la atención plena: cuándo tienes hambre, cuándo no; qué nutrientes está necesitando tu cuerpo en cada momento y cuáles no -sin equívocas intromisiones del deseo.
Resumiendo, recuerda siempre que cómo comes no es más que un reflejo de cómo vives. Quién eres -o cómo eres- se manifiesta en todo lo que haces. Evidentemente, nadie es perfecto, y ni tú ni yo ni nadie somos Dios ni vamos a vivir/comer como dios, pero sí podemos vivir/disfrutar en el empeño. Vivir/comer con atención, con la consciencia de que lo que comemos pasará a formar parte nuestra (como lo que vivimos, nuestras experiencias, pasan a formar parte de nuestra vida y de nuestro ser). Con agradecimiento por el regalo que el planeta y el trabajo de otras personas nos ofrecen. Con generosidad hacia nuestro propio organismo o hacia el de otras personas, cuando nos toca cocinar. Eliminando los venenos y toxinas siempre que esté en nuestra mano. Con placer y tiempo, degustando cada bocado y evitando el despilfarro, el desaprovechar las experiencias, por muy cotidianas y repetidas que nos parezcan -cada instante de nuestra vida es único e irrepetible.

En definitiva, estableciendo unos hábitos correctos.

Y a comer/vivir como Buda.

Buen provecho.

el termino Kagyu (Ka-bab-shi-gyu-pa)


El término Kagyu, deriva de una larga frase que significa Linaje de los cuatro Comisionados (tib: Ka-bab-shi-gyu-pa). Estos son: 1.El de Guyasamadya, Caturpita y las yogas del "Cuerpo Ilusorio" y "Transferencia" que vienen a través de Dharmakaya Buda Vajradhara, Indrabhuti, Yoguini Visukalpa, Saraha, Nagaryuna y Tilopa;
2. la de Mahamaya y la yoga del "Sueño" proveniente de Dharmakaya Buda Vajradhara Jñana Dakini, Kukuripa, Caryapa y Tilopa. 3. el de Chakrasamvara y otros Tantras Madre, y el yoga de la "Luminosidad " que viene de Dharmakaya Buda Vajradhara,Vajrapani Domvipa, Vinasavajra, Lawapa y Tilopa; y principalmente el 4. Hevajra y el yoga del "Calor" transmitido por Dharmakaya Buda Vajradhara, Vajrapani, Kamadevavajra, Padmavajra, Dakini Kalpabhadre y Tilopa.
Pero habitualmente, el término Kagyu es simplemente traducido como "transmisión oral" -Ka-gyu-, pero es sólo una traducción literal no muy precisa del significado original. A veces se ha traducido en Occidente el término "Kargyu" en relación a la antigua constumbre de los Drukpa Kagyu por el manto blanco (tib: Kar) de los yoguis de este linaje, pero no es una traducción correcta en referencia a la Escuela Kagyu.
El principal Maestro de Gampopa fue el famoso yogui y poeta Milarepa, quien recibió la transmisión del Linaje de Marpa el Traductor, discípulo de Naropa y Maitripa. Así, él se convirtió en el detentor del Linaje.

Cantos de Milarepa


15 CANTO DE LA POSADA


Reverencia a todos los gurús

Después de meditar en Jundhagho ("Paso Norte del Caballo") el Jetsun Milarepa fue a hacerlo a Shri Ri; durante el camino se alojó en una posada en Yei Ru Jang. También estaban ahí alojados un erudito llamado Yaugru Tangbha con muchos monjes dis­cípulos y un mercader llamado Dhawa Norbu ("Joya de la Luna") con su gran escolta. Milarepa pidió limosna al comerciante o mer­cader, quien le dijo: "Ustedes, yoguis, están acostumbrados a di­vertirse tomando lo que pertenece a otros; ¿por qué no tratan de ganarse su propio sustento? ¡Sería mucho mejor si se pudieran man­tener por ustedes mismos!" Milarepa replicó: "Es cierto que si­guiendo tu modo de vida se obtiene felicidad y alegría inmediatas, pero esta alegría será causa de futuros sufrimientos. Éste es el punto importante que ustedes descuidan. Escucha ahora mi canto de Los Ocho Recordatorios":

Ahora te gusta estar en castillos y ciudades populosas;
pero recuerda que ellos caerán en ruina
después de que te vayas de esta tierra.

Ahora te gusta ir tras el señuelo
del orgullo y la vanagloria;
¡pero recuerda que a la hora de la muerte
no te ofrecerán ningún refugio ni albergue.

¡Allegados y parientes son la gente con quien te gusta vivir!;
¡pero recuerda que a todos dejarás atrás
cuando llegues a tu fin en este mundo!

Sirvientes, riqueza e hijos
son cosas que te gusta tener;
¡pero recuerda que a la hora de la muerte
nada podrás llevarte en tus manos vacías!

Vigor y salud te son queridos ahora;
¡pero recuerda que a la hora de la muerte
tu cadáver será envuelto [10] y llevado lejos!

Ahora tus órganos están sanos,
tu sangre y tu carne son fuertes y vigorosos;
¡pero recuerda que a la hora de la muerte
ya no estarán más a tu disposición!

Ahora te gusta comer alimentos y dulces deliciosos;
¡pero recuerda que a la hora de la muerte
tu boca dejará correr la saliva!

¡Cuando pienso en todo esto no puedo menos
que procurar las enseñanzas del Buda!
Las diversiones y placeres de este mundo
no me atraen.

Yo, Milarepa, canto estos ocho recordatorios
en la casa de huéspedes de Garakhache de Tsang;
con palabras claras doy estas advertencias útiles,
¡los insto a acatarlas y practicarlas!

Así cantó, y su canción impresionó tanto al comerciante Dhawa Norbu que exclamó: "Querido lama, lo que has cantado es cier­tamente verdadero y está claro, y a mí me ha hecho pensar en el dharma. Te ruego me instruyas en la práctica de la enseñanza del Buda". En respuesta, Milarepa cantó:

La ermita escarpada es el sitio de la virtud,
gurú con conocimiento y práctica es la joya preciosa.
A él le debemos orar con sinceridad y reverencia;
sin errores han de practicarse las enseñanzas.

Quien siente que su mente corre salvaje,
debe aplicar su visión [11] (del vacío) para curarse.
Así se liberan los apegos de la mente.
¡Qué maravilloso es esto!

Quien siente enferma su mente,
debe pedir la limosna de la indiscriminación. [12]
Entonces experimentará la autoliberación
de los sitios por los cuales viaja.
¡Qué maravilloso es esto!

Quien siente desagrado por sus experiencias de meditación,
debe compararlas y discutirlas con un gurú reconocido.
Hablar y convivir con yoguis experimentados,
¡sin duda ayudará a la mente!

Si surgen alguna vez la duda y el escepticismo,
uno debe leer las sabias sentencias del Buda.
La convicción en la verdad de las palabras del dharma
hace crecer en el corazón la fe y la confianza.

Quien se sienta incómodo e indispuesto,
debe orar a su padre gurú
con toda honestidad;
así será bendecido y su mente se tornará tranquila.

Además, debemos pensar en esos hombres sin fe
que dejan sus cuerpos en la cama del samsara,
que reposan sus cabezas en la almohada de los cinco venenos
y desparraman el estiércol de sus pasiones
en las diez direcciones.
Debemos buscar al médico que pueda curarlos.
Con la devoción de las tres puertas [13]
debemos hacer el diagnóstico;
mediante los seis méritos del gurú-doctor
debemos dar la medicina.

Entonces estaremos seguros de alcanzar los tres cuerpos,
¡y la curación de las cinco pasiones venenosas!

Para obtener perdón y disculpa
debemos dar ofrendas sinceras.

Al escuchar este canto la fe del comerciante en el Jetsun quedó confirmada. Desde entonces siguió las instrucciones del Jetsun como seglar y practicó el dharma, llegando a ser un muy buen yogui.
Al mismo tiempo en la posada donde Milarepa apareció como asceta, el doctor erudito Yaugru Tangbha estaba predicando el dharma. Sus discípulos monjes recitaban atareados las oraciones de la tarde, y sentados en cuclillas practicaban samadhi durante el día. También efectuaban ceremonias religiosas y comenzaban sus sermones antes del alba.
Un día, Milarepa fue a la congregación durante la comida del mediodía para pedirles un poco de alimento. [14] Algunos monjes dije­ron: "¡Qué facha de hombre, da lástima! Se viste y actúa como yogui, pero ni practica ni aprende nada del dharma; sin ningún cono­cimiento ni deseo de meditar, fracasa hasta en el recitar de una sim­ple oración, ¡y todavía pide limosnas a los monjes! ¡Qué lástima!" Y todos sintieron mucha piedad y tristeza por él. Entonces Milarepa les dice: "Mi mente siempre está feliz y cómoda porque simultánea­mente puedo practicar las diferentes devociones, tales como recitar mantras y visualizar los cuerpos de los dioses mientras aprendo y des­arrollo las enseñanzas del Buda. Escuchen por favor mi canto":

Los Tres Inmaculados todo soportan.
En el reino de la conciencia de la no acción,
los he realizado.
¿Por qué, pues, tengo que orar a ellos?
¡Feliz es la práctica de la yoga sin mantra ni murmullos!

El que otorga los dos poderes [15] es
el Buda protector.
En el reino de la gran iluminación
he realizado completamente
al Buda sin origen;
¡por lo tanto no necesito practicar la yoga del levantar!
¡Feliz la experiencia
de identificar el propio cuerpo con el del Buda!

Las Dakinis barren todo obstáculo y
destruyen las desgracias;
en el reino de la propia esencia, plano del origen,
he realizado esto completamente,
¡por eso no tengo necesidad del ritual de la ofrenda!
¡Feliz la yoga
en la cual los seis órganos se relajan a su gusto!

Las aprehensiones son la fuente de los obstáculos.
En el reino de la esencia del dharma
he identificado las visiones demoníacas con la perfección;
por lo tanto no necesito exorcismos.
¡Feliz la yoga
en la cual el Dharmakaya se identifica con las aprehensiones!

Palabras, escritos, dogmas
y lógica las absorbo
en el reino de la conciencia iluminativa.
No hay para mí necesidad de aprender.
¡Feliz la experiencia de la yoga
fuente de todos los Sutras!

Entonces el doctor Yaugru le dice a Milarepa: "Querido yogui, tu experiencia y comprensión son verdaderamente maravillosas. Sin embargo, de acuerdo a los principios del budismo, un objeto o ense­ñanza debe darse de tal modo que los principiantes puedan apren­der; hasta es deseable y útil animar a las personas para que tomen el hábito anaranjado para practicar actos virtuosos. ¿No es así?" Milarepa replicó: "Tal vez ésa sea la enseñanza de tu escuela, puedes hacer lo que te plazca. Pero mi enseñanza es un poco diferente. En ella, si uno la siente, ¡nada hay de que avergonzarse, con eso es suficiente! Por lo que he visto, vuestra forma de devoción es así, juzga por ti mismo y ve si lo que voy a decir es verdad":

Me refugio en los Tres Inmaculados;
que mi gurú compasivo me proteja y me bendiga.

Usted, doctor erudito de los ocho compromisos mundanos,
¿cómo puede disipar la ignorancia y distracción de los otros si
no ha conquistado su propia mente?

Bajo el blanco dosel se yergue un bello pavo real,
¡pero se desvanece tan rápidamente como el relámpago!;
piense, mi querido doctor, ¿no es esto así?

La cocina del monasterio que está detrás del poblado
es un símbolo de miseria y despojo;
piense, mi querido doctor, ¿no es esto así?

¡Asistir a un bullanguero mitin público
es como dar vueltas en una arena llena de adversarios furiosos!;
piense, mi querido doctor, ¿no es esto así?

La acumulación de caballos, ovejas y joyas
es como rocío sobre el pasto
bajo el tibio aliento del viento,
piense, mi querido doctor, ¿no es esto así?

¡El ilusorio cuerpo humano con su montón de pasiones es como un cadáver al que se le ha dado un baño de oro!;
piense, mi querido doctor, ¿no es esto así?

Mujeres guías que practican sin experiencia interna
son una parodia de dignidad y una desgracia;
piense, mi querido doctor, ¿no es esto así?

Los alimentos y ofrendas en un círculo sacrificial
son como la recaudación de impuestos de un inspector soberbio;
piense, mi querido doctor, ¿no es esto así?

Adivinación, astrología y rituales Bon. [16]
Estos tres dharmas citadinos son como tretas de estafador;
piense, mi querido doctor, ¿no son así?

Los himnos melodiosos que encantan a los discípulos
son como las invocaciones melodiosas del demonio dragón;
piense, mi querido doctor, ¿no son así?

País, hogar y campos no son posesiones verdaderas,
sino ilusorias y tormentosas como arco iris para los jóvenes;
piense, mi querido doctor, ¿no es esto así?

Inducir y dominar discípulos mediante fraude e hipocresía
es como ser lacayo de muchos amos;
piense, mi querido doctor, ¿no es esto así?

¡Predicar sin la esencia
es una mentira y un fraude!;
piense, mi querido doctor, ¿no es esto así?

Si no puede ayudarse a usted mismo,
¿cómo podrá ayudar a los otros?

Después de escuchar este canto, el doctor Yaugru tuvo una ac­titud muy reverente hacia el Jetsun. Levantándose de su asiento se inclinó ante él, con sus ojos llenos de lágrimas, y expresó: "Lo que dices es muy cierto. Te ruego me enseñes el dharma ayudándome a ser tu discípulo".
Entre los discípulos del doctor Yaugru había un monje joven llamado Sevan Dunchon Shawa, quien siguió al Jetsun, obteniendo de él la iniciación e instrucciones. Habiéndose dedicado a la medi­tación, obtuvo la más alta realización. Fue uno de los hijos del cora­zón del Jetsun conocido como Sevan Repa de Dodra.

Ésta es la historia de cómo Milarepa encontró a su discípulo Sevan Repa en la casa de huéspedes de Garakhache, de Yei Ru Jang en Tsang.