jueves, 12 de julio de 2012
lunes, 27 de septiembre de 2010
Las Mujeres y la Sabiduría
Las Mujeres y La Sabiduría
El Buda está dentro de ti mismo.
No podemos iluminarnos porque tenemos el corazón cerrado.
La enseñanza natural es infinitamente mas profunda.
Cuando hablamos sobre la realización o sobre convertirte en un buda, entonces realmente tienes que sentarte y pensar qué pasará con tu consciencia.
La meditación es necesaria para realizar la sabiduría.
Sin compasión, no hay forma de convertirse en un buda.
La unión de la gran compasión y la gran sabiduría es muy importante.
Se necesita un maestro apropiado, un muy buen maestro para enseñarnos el acercamiento correcto hacia el buda.
La sabiduría primordial esta representada por la energía femenina iluminada.
Todo el universo debe ser percibido como el Buda.
viernes, 30 de julio de 2010
¿quien es Kuan yin?

¿quien es Kuan yin?
1. Ella es la personificación de un aspecto de la “mente de Clara Luz”, el de la Compasión.
La mente de Clara Luz posee tres aspectos principales: Sabiduría, Compasión y Medios hábiles.
En realidad, la mente iluminada es indivisible, y todo ser realizado posee la plena expresión de las tres cualidades de la naturaleza de la mente.
A un nivel más esencial, estos tres aspectos de la mente son la ejemplificación en el plano relativo de las características de la naturaleza de la mente en sí misma: vacuidad, luminosidad y dinamismo inobstructible.
Todo cuanto es, sucede en la mente original, cuyo fundamento es (a) vacío de autoexistencia, (b) diáfano y por ello perceptible, y (c) continuamente productivo y cambiante. Estas tres características forman una unidad inseparable, y corresponden así mismo con los tres cuerpos (kayas) de un ser iluminado, es decir, sus tres planos de manifestación: DharmaKaya o conciencia absoluta de vacuidad; SambogaKaya o proyección luminosa y expansiva de la naturaleza primordial; y NirmanaKaya o creación en el dominio del nombre/forma y de la realidad psicosensorial.
Kuan yin es un bodisatva SambogaKaya fundamental (junto con Manjusri y Vajrapani, que personifican la Sabiduría y los Medios respectivamente), es decir, el Arquetipo de la Compasión que forma parte inseparable de la “mente de Clara Luz”.
Su DharmaKaya es el Buda Amitabha, el señor de la Luz Infinita, que es el Adi-Buda o Buda primordial. Y sus NirmanaKayas o emanaciones son incontables. Las más elevadas son las 21 Taras, las cuales a su vez contienen en sí mismas la unidad de los tres kayas y por tanto pueden proyectarse en innumerables formas, personalidades y seres. Pero también podemos hallar emanaciones de Kuan yin entre seres humanos, animales e incluso fenómenos perceptibles de la naturaleza o del cosmos.
2. Kuan yin es un Yidam o “deidad que mora en el corazón“.
De acuerdo a la espiritualidad budista (y también la hinduista), cada ser humano está inmemorialmente vinculado a una divinidad, la cual reside en su propio corazón. Esta deidad tutelar es su guía y maestro interior, pues no es sino la traslación al plano metafísico de su propia naturaleza personal. En otras palabras, como seres humanos estamos evolucionando hacia la realización de nuestros tres cuerpos de perfección, los tres kayas de un ser iluminado.
De momento poseemos una manifestación física sujeta a la descomposición, cuyo potencial es sin embargo el de un NirmanaKaya o cuerpo liberado de toda obstrucción, es decir, inmortal y radiante, resultado del descenso del Poder de la mente de Clara Luz a las moléculas materiales por medio de los Yogas de Completación.
Nuestra mente está notablemente agarrada a emociones de apego y aversión, y a conceptos intelectuales limitadores, en lugar de consistir en la expandida percepción y claridad de un SambogaKaya, su potencial en cuanto se vaya abriendo a su verdadera naturaleza, por medio de la práctica del amor y el cultivo de la visión no-dual.
Y en tercer lugar, nuestro ser original nos es desconocido, porque esa trascendente identidad no puede ser categorizada por los sentidos ni por el intelecto, es decir, el despertar a la naturaleza absoluta de la mente, o DharmaKaya, sigue siendo un potencial por actualizar con el vivir consciente y natural, libre de sobreelaboraciones, que es el camino del Atiyoga o del Mahamudra.
Como tenemos el potencial de la completa realización, nuestro cuerpo, intelecto y ser individual son ahora el esbozo de los tres kayas de un ser iluminado. Dadas las caracteristicas de esos tres kayas potencialmente nuestros, existe un arquetipo de la “mente de Clara Luz” en el plano suprasutil (SambogaKaya) que corresponde fundamentalmente con nuestra naturaleza y con nuestra alma en evolución.
Desde el origen sin principio pertenecemos, como identidad trascendental (DharmaKaya), a una de las cinco Familias de Budas Dhyani, los que son fuente de todos los demás arquetipos de la conciencia iluminada o Yidams del SambogaKaya. Estos cinco Dhyani Budas son DharmaKayas a un nivel de primera diferenciación derivada del Buda Primordial -que es el DharmaKaya en sí mismo y sin diferencias (Amitabha, Vajradhara o Samantabhadra, según las escuelas budistas). Kuan yin, al tener a Amitabha como DharmaKaya, pertenece a su Familia del Loto.
Y ya no puedo dar más detalle respecto a las características del NirmanaKaya en que podamos manifestarnos en el futuro, puesto que aquel puede adoptar cualquier forma, pero en todo caso siempre cumplirá una función catalizadora de la realización de los seres con quienes interactúa.
En este sentido, conocer nuestro Yidam significa conocer algo de nuestra naturaleza de realización, y al practicar (la identificación con) nuestro Yidam, estamos actualizando los potenciales verdaderos de nuestra conciencia individual y trascendental.
Kuan yin es un Yidam o deidad de meditación para sus practicantes, y especialmente para aquellos que sienten un especial sentimiento de devoción hacia Ella, indicando así que constituye la esencia de su corazón o el arquetipo fundamental de su espíritu.
Existen muchos Yidams en el espacio de la conciencia luminosa de la realidad, no solamente vinculados a las tradiciones budistas, sino a muchas otras por todo el planeta. Este es el significado de la religión: reunirnos con la divinidad, con aquella forma que es afín a nuestra naturaleza, para realizar entonces la Totalidad absoluta que comprende en su interior, y sus virtualidades específicas en tanto uno de sus infinitos aspectos sobre el plano relativo.
Kuan yin es una entre las miriadas de Yidams, pero una que es ampliamente reverenciada en todo el budismo Mahayana del extremo Oriente (Korea, Vietnam, Thailandia, China, Taiwan, Hong-Kong…). Ella no es distinta de Avalokiteshvara (India) o Chenresi (Tibet) o Kwannon, Kanzeon o Kanjizai (Japón). Como bodisatva o proyección luminosa del absoluto que personifica la Compasión, está libre de condicionamientos para adoptar cualesquiera formas y nombres.
Kuan yin es un poder supremo, dada su calidad de arquetipo de la mente de absoluta realización, y Ella se manifiesta de infinitas maneras entre los seres sensibles, para auxiliarles y orientarles hacia la Luz. Pues al hablar de Yidams, es importante distinguirlos de otras deidades menores a las que se puede tener cierta confianza, pero que al no representar la naturaleza perfectamente actualizada del ser, están sujetas a limitaciones en todos sus planos de aparición.
Como todos los seres tenemos el potencial de la realización absoluta, existe un Yidam en nuestro corazón en este mismo momento, el que nos corresponde por naturaleza y cualidad del alma. Lo mejor es dirigírsele y pedirle que se nos revele, si aún no lo hemos encontrado entre la variedad de formas de lo Divino que la humanidad ha reconocido.
Es perfectamente posible que hallemos nuestro Yidam bien cerca, en María, la madre de Jesús, o en Jesús mismo, quien es también un NirmanaKaya de la Madre de Compasión -como lo fueron el Buda Sakyamuni y Padmasambhava (de la anterior forma, masculina, de Kuan yin: Avalokiteshvara).
SALVADORA KUAN YIN
Kuan yin es una bodisatva, es decir, un ser que ha trascendido la existencia fenoménica y que sin embargo continua accesible a los seres para conducirles a la Libertad.
Ella encarna la Compasión y la Sabiduría en perfecta unión, y se manifiesta como la actividad salvadora y protectora. Verdaderamente, se encuentra reflejada como en un espejo en religiones de todo el mundo; como María en la Cristiandad y Tara en el Vajrayana. Como Kuan yin preside la enseñanza suprema del Buda Sakyamuni: “el corazón de la sabiduría esencial” (la “Prajñaparamita Hridayam”), la doctrina Mahayana de la vacuidad.
En China y otros paises de Extremo Oriente, es fervientemente venerada porque sus favores son siempre generosamente dispensados y Ella socorre continuamente de cualquier peligro a quien la recuerda.
significa “la que escucha y atiende los lamentos del mundo (de todos los seres)”.
Kuan yin es una bella joven, sin embargo en otros tiempos Ella existió como un joven varón. El se llamaba Avalokita (“el que contempla a los seres”) en India, y Chenresi en Tibet -del que se considera el patrón y la deidad budista más popular. Mientras habitó en esos paises como el bodisatva celestial de la Gran Compasión, poseyó nombre y forma masculina; pero en su emplazamiento posterior en China es cuando decidió transformarse, seguramente para contribuir al cambio de polaridad planetario -en la nueva era que comienza- donde la mujer y los valores que representa han de pasar al primer plano y equilibrar la vida humana y terrena, tras muchos milenios de dominio del aspecto masculino sobre la conciencia colectiva.
Kuan yin más tarde viajó a Japón, Korea, Vietnam, Thailandia, Singapur… y hoy dia a Occidente. Ya siempre ha conservado desde entonces su identidad y forma femenina, siendo conocida como Kwanon, Kwan Am y otros nombres en todos esos países del budismo Mahayana.
GRAN CONFIANZA ES REALIZACION
Kuan yin nos lleva amablemente de su mano, como criaturas en crecimiento y evolución. Ella ayuda a la fertilidad de todo tipo; para concebir hijos deseados, para crear obras maravillosas, para dar a luz al ser divino que es nuestra verdadera naturaleza… Tan solo confiarse en Ella es igual a renacer en este mismo instante en la Tierra Pura de la iluminación y el amor.
No hay mejores votos para agradecerle su bondad que ser amables con todos los seres, ser rayos de su Compasión en acción. Sus ritos y yogas pueden ser tan simples como recordar y cantar su nombre, invocarla con el mantra o el dharani (exhortación), inclinarse ante su imagen o visualizarla como la esencia de nuestro propio corazón, encender una lámpara por Ella, dedicarse a los seres en múltiples actividades benefactoras, meditar en el silencio original de la propia mente que es el sonido absoluto de su voz divina, comprender y respetar con ecuanimidad la diversidad de senderos espirituales y sus muchas formas divinas -como aspectos de su misma presencia y enseñanza, vivir sencillamente sabiendo que siempre hay un más allá… un espacio para la trascendencia… desapegándonos de conceptos rígidos y sentimientos obsesivos, ser flexibles y naturales… Este es su sencillo culto, su Dharma, su Tao.
Kuan yin salva siempre y a todos. Tan sólo es preciso que el momento haya llegado, que nuestra conciencia esté receptiva a su melodía inspiradora que revela el camino de la liberación.
Si dirigimos nuestra mirada hacia Ella, hallaremos guía y orientación, pues despertará nuestra intuición directa de las cosas. Ella no está fuera de nosotros, habita en nuestro corazón como el latido de vida que siempre trae la vida, pues su energía es la del amor.
Siendo criaturas de la Conciencia, al mismo tiempo Ella trasciende nuestras formas corporales y vidas fenoménicas. Por eso la podemos llamar como a un ser que nos abarca y nos contiene. Vivimos, nos movemos y tenemos el ser en el gran océano de la creación, en cuyo centro se eleva la isla-montaña del Potalá, donde reside Kuan yin como la Conciencia original.
Ella es el faro que dirige a los navegantes del gran mar de la existencia, cuya luz es visible desde cualquier costa. Ella es lo más pequeño y lo más grande, el corazón del corazón y la esfera sin perímetro de lo real. …Dentro y fuera, sin dualidad ni diferencia, por eso no importa cómo pensemos en Ella, si como una deidad objetivamente existente o como un poder subjetivo de la mente de Clara Luz… Tangible y sutil, Ella es ambas verdades, y por cualquier punta de su estrellado manto que tiremos de Ella, igualmente su esplendor ilimitado nos alcanzará e iluminará.
¡¡Namo Kuan yin!!
Fuente: http://www.terra.es/personal/javierou/con-kuanyin.htm
Archivado bajo: Guía Corporativa
jueves, 10 de junio de 2010
El Pájaro Carpintero y el León
El Pájaro Carpintero y el León
Hace mucho, mucho tiempo, en la espesura del oscuro bosque, el GRAN SER nació en la forma de un pájaro carpintero. No sólo era especialmente bello, sino también bondadoso fuera de lo común, inteligente y sabio. Un día, le preguntó a su madre: “¿Para qué nací?” Su madre contestó, “La razón por la que nacemos es para que hagamos de este mundo un lugar mejor para todas las criaturas, grandes y pequeñas, y también para enseñarles a ser bondadosas.” Así que el pájaro carpintero se desarrolló como un maestro y doctor para todos los animales, ayudándoles y guiándolos, mostrándoles el camino correcto para vivir, evitándoles cometer maldades cada vez que se le presentaba la oportunidad. Él ya practicaba la enseñanza del Bodhisattva a través de innumerables vidas y entre diferentes clases de seres vivos; su compasión, su sabiduría y habilidad para usar diferentes métodos estaban bien desarrolladas. Por esas razones con mucho cuidado evitaba herir a cualquier criatura, aún a los insectos - que son el alimento normal de los pájaros carpinteros – y sólo comía semillas, frutas y plantas.
Un día, volando sobre la gran espesura del bosque, vio a un león revolcándose en el polvo. Los leones son los animales más fuertes y feroces de todos los animales, pero este león estaba llorando y quejándose lastimeramente y toda su piel estaba sucia y raída.
“¡Oh! Rey de las Bestias” le llamó el pájaro carpintero “¿Qué sucede, estás enfermo o herido, o acaso la flecha de un cazador te ha dañado, te ha mordido alguna víbora, en qué te puedo ayudar?”
“¡Oh! doctor del bosque” sollozó el león. “Estaba yo golosamente comiendo demasiado, muy rápido y un fragmento de hueso se me encajó muy adentro de la garganta. No lo puedo extraer, aunque trate de pasarlo o expulsarlo, así que estoy en tremenda agonía. ¿Crees que puedes ayudarme?
El pájaro carpintero tenía mucha experiencia para resolver problemas, así que rápido pensó cómo auxiliar al pobre león. Recogió del suelo un pedazo de madera, le pidió al león que abriera la boca y colocó el madero entre los dientes superiores y los inferiores para evitar que el león cerrara las fauces. Entonces, entró valientemente a la boca del león y llegando a lo profundo de la garganta, con cuidado extrajo con su largo y fino pico el pedazo de hueso. Antes de salir, pateó hacia afuera el pedazo de hueso y así resolvió el problema del león. Aunque esto hubiera sido difícil para la mayoría de los doctores, el entrenamiento de Bodhisattva le permitía llevar al cabo tareas imposibles de realizar.
El león agradeció efusivamente al pájaro carpintero por haberle salvado la vida. Cualquier ente civilizado hubiera quedado eternamente agradecido por esa cura, lo que conlleva una gran obligación del recipiente para con su benefactor. El pájaro carpintero estaba tan feliz como el mismo león, por la gran satisfacción que sentía al ayudar a otros a resolver sus problemas. Como Bodhisattva, viendo la felicidad de otras personas lo hacía más feliz que su propia buena fortuna y ni se fijaba si le agradecían o lo alababan.
Mucho tiempo después, se presentó una hambruna en esa región. No había llovido desde hacía varias semanas, las plantas que servían de comida lentamente se secaron y desaparecieron. Los hambrientos animales no encontraban alimento. Mientras el pájaro carpintero volaba hambriento buscando que comer, se topó con el mismo león que estaba devorando un antílope. El pájaro carpintero nunca comía carne de animales, por que no quería lastimarlos Pero ahora estaba tan hambriento que pensó que sería admisible comer un poco de carroña del antílope, ya que el león no lo había matado para que el pájaro carpintero se alimentara.
Los preceptos budistas mencionan tres casos en que es permisible comer carne, y este era uno de éstos. De cualquier forma, comer carne trae consigo complicadas cuestiones morales, por lo que es mejor definitivamente no comerla. Cuando ves a alguien con un comportamiento que va en contra de tus principios, lo debes interpretar como advertencia de que esa persona no comparte tus principios, por lo que debes mantenerte alejado de ella. Pero de cualquier forma, el pájaro carpintero no quería verse suplicando por algo, por lo que sólo se trepó a la rama de un árbol cercano, deseando que el león le ofreciera un bocado.
El león, por naturaleza, era egoísta y ambicioso, debido a que la semilla de la compasión del Bodhi no se había sembrado en su cerebro, y que nunca se le había enseñado como comportarse en una manera civilizada. Aún que él recordaba al pájaro carpintero, no quiso compartir su comida con nadie, ¡aun con aquel que le había salvado la vida!
Es verdaderamente triste que cuando las personas están necesitadas, se pueden comportar humildemente, pero tan pronto se sienten liberados y seguros nuevamente, frecuentemente se vuelven arrogantes.
Aun más, durante las crisis, como en los tiempos de hambruna, la gente debería ser especialmente generosa y compasiva hacia los demás. Pero el león solamente gruñó con desprecio: “Vete pequeño pájaro, ¡esta comida es sólo mía! Deberías agradecerme que no me comí tu cabeza cuando estabas dentro de mi boca. Yo soy el león todo poderoso. Yo puedo hacer lo que me plazca, ¡todos me tienen miedo, así que vete, antes de que pierda la paciencia y te devore!
El pájaro carpintero estaba sorprendido por la actitud del león, tan grosero y desagradecido, e inmediatamente se alejó volando, desplegando toda la belleza y poderío de los pájaros. Debido a que el reino animal está gobernado por la estupidez y falta de compasión, la ingratitud del león no le causó mayor sorpresa, pero sí le produjo gran frustración, por que el pájaro carpintero siempre esperaba lo mejor del prójimo y siempre sentía mucho que la gente causara mal karma.
Mientras volaba por las nubes más altas, el pájaro carpintero se encontró con un alborotador espíritu del cielo, quien estuvo observando y escuchando desde las alturas su conversación con el león. Tal vez el espíritu estaba enojado por que el pájaro carpintero fue maltratado o tal vez solamente quiso probar su integridad, pero de cualquier manera se dirigió a él como si fuera cualquier persona.
“¡Oh! Magnífico pájaro carpintero, recuerdo que ayudaste a ese león tiempo atrás cuando se encontraba en un terrible sufrimiento. ¿Por qué ahora le permites que te insulte de esa manera? ¿Por qué no te enojas y le respondes por su grosería? ¿Por qué no le quitas parte de su comida o lo atacas a picotazos? ¿O por lo menos por qué no le devuelves los insultos?”
“¡Por favor no digas eso!” le contestó el pájaro carpintero. “Me niego a enojarme ante cualquier circunstancia. Yo sólo ayudé al león por que me hace feliz ayudar a otras criaturas, no por que espere alguna recompensa. Así que si él es grosero conmigo, lo único que hago es alejarme volando y buscar ayudar a alguien más. Tengo decidido que nunca me enojaré, de tal manera que pueda yo pensar con claridad y pueda resolver problemas y no crearlos.”
El pájaro carpintero estaba mostrando que una vez que descubres que una persona no comparte tus valores, o tiene una actitud equivocada, te le debes apartar mesuradamente para evitar su influencia negativa. Actuando de otra manera puedes poner en peligro tus principios. Las personas deben cuidar sus mentes de aceptar pensamientos malignos para evitar cometer actos malignos.
“Y” continuó, “una chispa de maldad puede incendiar el bosque acabando con sus méritos y virtudes. Cuando las personas pierden su buen juicio, empiezan a cometer estupideces y a pelear, mostrando la parte oscura de su naturaleza. Y no paran, a menos que alguno de ellos llame a la calma. Pero estar enojados y ser vengativos nunca resuelve nada.”
Como puedes ver, después de muchas vidas de entrenamiento y habiendo desarrollado la sabiduría y la comprensión compasiva de los seres vivos, hay gente virtuosa como este pájaro carpintero acostumbradas a practicar la bondad, que su reacción natural es portarse adecuadamente a pesar de que sean seriamente provocados.
El espíritu del cielo no estaba realmente convencido de que el pájaro carpintero estaba en el camino correcto. “Pero, doctor del bosque” preguntó, “¿por qué ser amable hacia una persona que no es amable con uno, desde luego no lo merece.”
“Por que no quiero convertirme en una persona malvada y perversa” contestó el pájaro carpintero. Por eso no me enojo cuando alguien me trata mal. Aquellos que tienen principios deben mantener su integridad todo el tiempo. El león nunca tuvo la oportunidad de aprender a portarse bien, a ser una buena persona, y probablemente piense que se justifica portarse de la manera en que se comporta, basándose en percepciones equivocadas que tiene de sí y del mundo. Si yo me empiezo a portar como un malvado sólo por que se portó mal conmigo, entonces me convertiré en un malvado también. ¿Te das cuenta qué fácil es para una buena persona convertirse en un malvado? Simplemente cometiendo maldades te convertirás en un malvado, por que todos somos responsables de nuestros propios actos.
Ese león sufrirá por sus propios actos, sin que necesariamente aprenda algo por eso. Pero bajo condiciones favorables, eventualmente empezará a desarrollar una mejor comprensión del mundo y aprenderá a convivir de una mejor manera. Entonces se convertirá en una buena persona. Por eso no quiero que sea mi enemigo.”
El pájaro carpintero sabía que la gente malvada puede volverse buena, y que los buenos pueden convertirse en malvados. Todo depende en la forma en que manejen las diversas situaciones. Aun más, justamente como la gente verdaderamente virtuosa y valiosa es respetada en todas partes, así las acciones perversas arruinan la reputación del individuo más respetado, y eso le dificulta alcanzar sus objetivos.
“¿Pero por qué pretendes que el perverso león sea bueno y llegue a ser feliz? Insistió el vengativo espíritu del cielo. El espíritu se aferró a la antigua creencia de que las características de las personas son imposibles de modificar, y que nunca podrían comprender la tontería que es albergar resentimientos y cólera.
El pájaro carpintero respondió: “No quiero nada del león, lo que quiero es lo mejor para él. La gente malvada y envidiosa es gente triste y miserable por que nunca están satisfechos y por que nadie los aprecia. La gente estúpida sufre a consecuencia de sus propios actos y nadie puede escapar de su propio karma. Pero si aprendieran como ser buenos, podrían purificar su karma y serían recompensados por su esfuerzo. Encontrarían satisfacciones y amigos. Pero, no se le puede enseñar a la gente el Dharma hasta que las condiciones son propicias y por sí desarrollen una actitud receptiva.”
Insistió el espíritu del cielo: “¿Cómo sabes que la gente buena encuentra la felicidad y que por ser felices harán que el mundo sea mejor?
“Por que todas las criaturas quieren ser felices y temen sufrir. Quieren ser tratadas con bondad. Si aceptaras que todas son tus amigas y te preocuparas por ellas como por tu propia familia, entonces les ayudarías a mejorar sus vidas, así eventualmente los frutos de tus buenas acciones se extenderían hacia todas las criaturas vivientes.
Contestó el pájaro carpintero: “Aún desde un punto de vista egoísta, puedes comprender que si todos los seres vivos comenzaran a ser honestos y compasivos y dejaran de lastimar al prójimo, entonces reinaría la paz y la armonía en el mundo y todos serían felices. Aún más, estarían creando buen karma para sus vidas futuras. Al final de cuentas, todos dependemos de los demás para sobrevivir. Nadie es completamente autosuficiente.”
“Bien”, dijo el espíritu del cielo, “Tu eres verdaderamente fuerte, sabio, compasivo y amigable hacia todas las criaturas, por que mantienes tu integridad independientemente a como te trata la gente, y no te vuelves malvado cuando te tratan mal. Ni te dejas influir por la gente malvada. Eso demuestra que eres fuerte y poderoso en tus adentros. Puedo ver que eres más sabio y sagaz que muchos Brahmins que han conducido la vida espiritual por décadas. ¡Desearía que hubiera más personas como tú en este mundo! Entonces los débiles que tratan de mejorar tendrían más buenos ejemplos a seguir. De ahora en adelante rataré con toda mi fuerza de ser como tú.”
Le obsequió al pájaro carpintero algunas frutas que había recolectado esa tarde para que calmara su hambre. Entonces se alejó volando para contar a sus amigos acerca de la sabiduría y la fuerza que brinda el no enojarse.
Entonces el pájaro carpintero regresó a su trabajo de ayudar a todas las criaturas y a enseñarles a ser bondadosas compasivos y sabios.
Así que la moraleja de esta narración es que los verdaderos practicantes del budismo harán el esfuerzo necesario para eliminar toda animosidad de sus corazones, y respetarán y cuidarán a todos los seres vivos como si fueran el propio Buda. ¡Después de todo, los seres vivientes son Buda y Buda es todo ser viviente!
domingo, 17 de enero de 2010
Guru Rinpoche
En una isla en el océano de leche, creció una flor de loto multicolor, en el que estaba sentado un niño de sólo ocho años, muy hermoso, adornado con todas las marcas principales y secundarias, con un Vajra y una flor de loto en sus manos. Al verlo, el rey Indrabodhi se asombró y preguntó,
Pequeño niño, quien es tu padre y quién es tu madre? ¿Cuál es tu linaje y cuál es tu país? ¿De qué alimentos vives y cuál es tu objetivo aquí?
En respuesta a estas preguntas, el niño respondió:
Mi padre es la sabiduría de la conciencia en sí misma. Mi madre es la señora siempre excelente, el espacio de todas las cosas. Yo pertenezco a la estirpe del espacio y el estado despierto indivisibles. Tomé el espacio básico no nacido como mi patria. Me sustento consumiendo pensamientos dualistas. Mi meta es llevar a cabo las acciones de los Budas.
De hecho, el más influyente de los maestros de la escuela Nyingma era Padmasambhava (tib. Pemajungne / Pad ma 'byung gnas), conocido por los tibetanos como Guru Rinpoche, o Maestro Precioso. La tradición dice que fue una emanación del cuerpo de Amitabha, el habla de Avalokitesvara y la mente de Sakyamuni. Su objetivo específico fue facilitar la difusión del budismo en este período crucial.
Según la biografía escrita por su discípula y su consorte, Tsogyal (tib. Ye shes mTsho rgyal), muchos acontecimientos de la vida de Gurú Rinpoche tuvieron muchos paralelos con la los de la vida de Sakyamuni. Al igual que el Buda, Gurú Rinpoche tuvo un nacimiento milagroso en un pequeño reino en el noroeste de la India. Las historias dicen que Gurú Rinpoche nació en el país de Uddiyana (tib. Orgyen / O rgyan) ocho o doce años después de la parinirvana de Sakyamuni.
Sobre un loto grande multicolor, que surgió en medio de un lago - el océano de Leche - hubo un Vajra dorado marcado con la sílaba semilla Hrih que había sido emanada del corazón de Buda Amitabha en su Tierra Pura, Sukhavati (tib. Dewachen/bDe ba chen). En el momento de su nacimiento inmaculado, Gurú Rinpoche tenía el desarrollo físico de un niño de ocho años y todas las marcas mayores y menores de un gran ser. Cuando se abrió la flor de loto, Gurú Rinpoche estaba de pie en su centro, sosteniendo un Vajra y una flor de loto en sus manos.(Según otra versión, para aquellos que no tenían el karma de reconocer el nacimiento milagroso, Gurú Rinpoche habría mostrado simultáneamente un nacimiento común como el hijo del rey Mahusita de Uddiyana, El entonces habría recibido el nombre Danarakshita.)
Indrabodhi (tib. Gyelporaadza / rGyal por rá dza), el gran y generoso rey de Uddiyana, encontró el muchacho, cuando regresaba de la isla de joyas de la hija del rey Naga. Indrabodhi había ido allí con el ministro Krishnadhara para solicitar una joya-cumple-deseos, porque había pasado toda su riqueza de sus ciento ocho tesoros dando limosna a los pobres. Como no tenía heredero, el rey decidió adoptar al niño y le dio el nombre del Rey Padma Vajra (sânsc. Padma Vajra Raja, tib. Pema Dorje Gyalpo/Padma rDo rje rGyal po).
| Padmasambhava |
Gurú Rinpoche decidió que era el momento oportuno para introducir el Dharma en el Tíbet. Su viaje a Tíbet fue una victoria arrolladora sobre las fuerzas demoníacas que estaban decididas a mantener el budismo fuera del pais. Para establecer el budismo en el Tíbet, el rey Trisong Detsen (790-858, treinta y séptimo y rey tibetano de la dinastía Chögyal) invito al monje de la India Shantarakshita, monje de la línea Mula-sarvastivada. Un estudioso de la filosofía Yogachara-Svatantrika, autor de Madhyamakalamkara (un tratado sobre el camino del medio) y del Tattvasamgraha (un tratado de lógica), y se convirtió en el primer gran misionero del budismo en el Tíbet. Después de seis meses en el Tíbet y haber comenzado la construcción del monasterio de Samye (tib. Sam yas), Shantarakshita encontró una oposición demoníaca que transformo a la mente de los ministros en su contra. Los demonios del Tíbet, que fueron parciales a la tradición chamánica Bon, lanzaron rayos desde el monte Marpori (el lugar donde ahora está el Palacio Potala) y destruyeron la cosecha. Los dioses y demonios locales se rebelaron y comenzaron a crear los desastres, enfermedades, hambre, sequía y tormentas de granizo en todo el país. Los ministros exigieron que Shantarakshita fuese mandado fuera del Tíbet. Shantarakshita fue a Nepal y aconsejó al rey invitar a Gurú Rinpoche a venir a someter a los demonios.
El rey siguió las instrucciones Shantarakshita y envió emisarios a Gurú Rinpoche, que ya era consciente de la situación y viajó a la frontera tibetana. Llegó en el Tíbet en el año del tigre de hierro (810), ya con más de mil años de antigüedad. La nieve enviada por los demonios hizo con que las entradas quedaran inaccesibles, pero Gurú Rinpoche viajó a pie a lo largo del Tibet, meditando en las cuevas de todo el país, desafiando los espíritus que encontraba en un combate personal y su conversión al budismo. Gurú Rinpoche entraba en una contemplación meditativa que le permitía dominarles y ponerles bajo su control, incluidas las veinte tenmas, los trece gurlhas y veintiuno genyens. Gurú Rinpoche visitó las provincias de Ngari, U-Tsang y Dokham, mostrando milagros y vinculando a los espíritus como poderosos protectores del Dharma, ninguno fue capaz de oponerse a su poder. Se cargaron con los votos solemnes y eternos, de nunca trabajar en contra del Dharma y hacer todo lo posible para asegurar su propagación.
El rey, sus ministros y la gente común se mostraron impresionados por el hecho de que un hombre desafía a todos los demonios de su país a un combate mortal, y con el hecho de que ninguno tiene el poder para evitarlo. El rey anunció que a partir de este punto, el budismo es la religión del Tíbet, y preguntó a Gurú Rinpoche qué debía hacer para facilitar la difusión del Dharma. Gurú Rinpoche le dio instrucciones para invitar a volver Shantarakshita - lo que hizo - y después de esto se completó el primer monasterio budista tibetano, Samye (tib. Sam yas).
Su pabellón inferior (que representa el Nirmanakaya) fue construida en estilo indio, el pabellón central (que representa el Sambhogakaya) fue construido en estilo chino, y la parte superior del pabellón (que representa el Dharmakaya) fue construida en estilo tibetano. Otros templos y estupas fueron construidas alrededor, que simboliza un mandala. Samye se convirtió en un importante centro para la meditación, el culto, la enseñanza, la investigación y la escritura, incluyendo las bibliotecas y museos. Como prueba, los siete tibetanos de la familia Khon fueron ordenados monjes y, después de algún tiempo, además de cientos de monjes tibetanos fueron convertidos.
El rey percibió que para que el budismo fuera trasplantado con éxito en el Tíbet, las escrituras tendrían que ser traducidas, por fundo equipos de traducción, que comenzaron el largo proceso de verter los textos del budismo indio a la lengua tibetana. Vairosana, Kawa Paltseg, Chokri Lü'i Gyatsen y Shang Yeshe De tradujeron los Sutras y los Tantras bajo la supervisión del abad Shantarakshita, del sabio Shantarakshita, de Gurú Rinpoche y del maestro Vimalamitra. Por otra parte, el rey comenzó a enviar a los tibetanos a estudiar en la India e invitar a renombrados maestros indios a visitar el Tíbet.
Guru Rinpoche dio enseñanzas a cientos de discípulos que se tornaron realizados, con destaque del rey y veinticinco discípulos, ocho súbditos que alcanzaron el cuerpo de arco iris en Yerpa, ciento ocho grandes meditadores del monte Chuwo , los treinta importantes tirthikas de Yangdzong en el valle de Drag, cincuenta y cinco realizados de Sheltrag en el Valle de Yarlung, las veinticinco Dakinis y las siete yoginis. Con la consorte Tsogyal, Gurú Rinpoche viajo milagrosamente por todo el Tíbet, haciendo prácticas, milagros, dando clases, dejando marcas y bendiciendo a cientos de cavernas, montañas, lagos y templos como lugares sagrados. En trece lugares llamados Hogar del Tigre (tib. Taktsang), Gurú Rinpoche se manifestó como el ser de loca sabiduría Padma Drowolö (tib. Dorje Drollö), o Vajra Irado Salvaje, atando muchos espíritus como protectores del Dharma. Gurú Rinpoche también ocultó miles de tesoros (tib. terma / gter ma) en varios lugares con el fin de establecer el Budismo en el Tíbet, para evitar que las poderosas bendiciones y profundas enseñanzas se perdieran, y en beneficio de las futuras generaciones de practicantes.
Gurú Rinpoche contó con el apoyo de las grandes consortes de sabiduría, todas emanaciones de Dakinis. Mandarava de Zahor era una emanación de Akasha Dhatvishvari y desempeñaba la acción del cuerpo de Vajravarahi. Tsogyal del Tíbet era una emanación de Buddhalocana y desempeñaba las palabras del discurso de Vajravarahi. Shakyadevi de Nepal era una emanación de Mamaki y desempeñaba los pensamientos de la mente de Vajravarahi. Kalasiddhi de la India era una emanación de Pandaravasini y desempeñaba las cualidades de Vajravarahi. Tashi de Khyidren Mon era una emanación de Samayatara y desempeñaba las actividades realizadas de Vajravarahi. Khadro Wongchang desempeñaba su indivisibilidad maravillosa.
Las historias de los tibetanos no están de acuerdo sobre cuánto tiempo Gurú Rinpoche se mantuvo en el Tíbet para garantizar la difusión de la Dharma con éxito. Según algunos informes, se quedó sólo seis a dieciocho meses, mientras que otros sostienen que permaneció durante tres, seis o doce -años. Algunos dicen que se mantuvo durante más de cincuenta años.
Según la Declaración de Ba (tib. Bashe / Ba bzhed), la discrepancia puede explicarse - Gurú Rinpoche parecía dejar el Tíbet después de un tiempo, pero en realidad el Gurú Rinpoche abandonaba el país sólo como una emanación creada por el mismo, que permanecía en cuevas solitarias. En el análisis final, es probable que poco importe en términos de tradición, ya que concede a Gurú Rinpoche muchas e increíbles proezas.
Si estos actos se llevaron a cabo en un corto período de tiempo, esto es un testimonio de su gran poder; y si se llevaron a cabo durante un largo período, indica su gran compasión y la capacidad de supervisar la transmisión del Dharma. Gurú Rinpoche finalmente abandonó el Tíbet para continuar su trabajo misionero en las regiones vecinas, domesticar los demonios y fuerzas que se oponían al budismo. Inmediatamente después de salir del Tíbet, viajó a la montaña Küngtang (tib. Gung thang), donde derrocó Tötreng (tib. Thod phreng), rey de los ogros. Durante su lucha, Gurú Rinpoche, "libero" Tötreng y, posteriormente, entró en su cuerpo. Gurú Rinpoche creó entonces un palacio, que se convirtió en la base de su poder entre los ogros. Gurú Rinpoche sigue viviendo en la Montaña Color de Cobre y participa en la actividad misionera, para el beneficio de todos los seres sintientes. Él es Tutor de Vajradhara, cuya presencia asegura que la verdadera esencia del Dharma permanecerá siempre en el mundo.
Adaptado por: http://www.dharmanet.com.br/vajrayana/biografias.htm
Del libro Introduction to Tibetan Buddhism,
John Powers, Snow Lion Publications,
The Lotus-Born: the Life Story of Padmasambhava,
Yeshe Tsogyal, Shambhala Dragon Editions,
The Hidden Teachings of Tibet,
Tulku Thondub Rinpoche, Wisdom Publications
y Masters of Meditation and Miracles,
Tulku Thondub Rinpoche, Shambhala)
(Dowman, Keith. Sky dancer: the secret life and songs of the Lady Yeshe Tsogyel. Ilustrado por Eva van Dam. Ithaca: Snow Lion, 1996. Pág. 126-131.)
