Mostrando entradas con la etiqueta Alexander Berzin. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Alexander Berzin. Mostrar todas las entradas

martes, 29 de mayo de 2012

"Cada órgano dañado responde a un sentimiento" .


Christian Flèche, psicoterapeuta, padre de la teoría de la descodificación biológica.
53 años.

"Nací en Arcachon y vivo en la Provenza. Casado, tres hijos. Licenciado en Enfermería. Me interesa la relación de persona a persona. Mi religión es vivir el momento presente y como Jung creo que la enfermedad es el esfuerzo de la naturaleza por curar el cuerpo."



¿El cuerpo es nuestra herramienta de curación?

Yo era enfermero en un hospital de Normandía y observe que pacientes con la misma enfermedad, tratamiento y doctor evolucionaban de manera muy diferente.



Bueno, cada uno es cada cual…

Exacto, mi hipótesis es que las enfermedades son una metáfora de las necesidades físicas y emocionales de nuestro cuerpo. Cuando no hay una solución exterior a esa necesidad, hay una solución interior.



¿Eso es para usted la enfermedad?

Sí, una solución de adaptación. Cada órgano del cuerpo quiere satisfacer su propia función, es decir, atrapar oxígeno, alimentos… Si el cuerpo quiere comer, pero en el exterior hay guerra y no lo consigue en un plazo razonable, se produce un shock.



¿Nace el conflicto?

Sí, el inconsciente inventa una vía suplementaria de supervivencia: un síntoma, que es una solución o una tentativa de solución inconsciente e involuntaria a ese shock vivido. En ese caso, el miedo a morir de inanición atacaría el hígado.



Póngame otro ejemplo.

Una persona que siempre tiene prisa puede desarrollar un nódulo en el tiroides, que envía más tiroxina y aumenta el metabolismo del cuerpo, eso la hará más rápida.



Pero tener prisa es psicológico.

Todo lo que captamos a través de los cinco sentidos, de los captadores neurovegetativos que vienen del interior del cuerpo, lo que pensamos o imaginamos, se traduce en realidad biológica.



¿Y provoca un síntoma?

Si no hay una solución concreta y consciente, sí. De manera que si escuchamos algo muy desagradable que nos afecta podemos tener acidez de estómago. Y hay algo muy importante que tener en cuenta.



Dígame.

El cerebro no distingue entre lo real o lo imaginario. Un trozo de limón en la boca o la idea de un trozo de limón en la boca provocan la misma salivación. En función del sentimiento particular, el shock afecta a una zona precisa del cerebro, visible por el escáner, a un órgano y a una realidad energética.

¿Realidad energética?
Somos una unidad compuesta de cuatro realidades inseparables: orgánica, cerebral, psíquica y energética. No hay ni una sola célula del cuerpo que escape al control del cerebro, y este no escapa al control del pensamiento, consciente o inconsciente; de manera que ni una célula del cuerpo escapa al psiquismo. Un shock siempre va acompañado de un sentimiento personal que repercute en los cuatro niveles biológicos.



¿Y es irreversible?

Cuando encontramos la solución esos cuatro niveles sanan simultáneamente. Una paciente tenía dolor en el hombro. "¿Desde cuándo?", le pregunté. "La primera vez estabas sola con mis hijos" "Si estas con tus hijos, no estás sola, ¿quién falta?" "Mi marido que nunca está, yo necesito estar arropada". Cuando lo reconoció, el dolor desapareció.



A lo largo de un día no satisfacemos todas nuestras necesidades fundamentales.

Cuando no las satisfacemos, nace una emoción. Si esa emoción se libera en el exterior bajo una forma artística, a través de la palabra, el baile o los sueños… todo va bien. Cuando el acontecimiento no está expresado, queda impreso y el cuerpo será el último teatro de ese evento.



¿Todo conflicto provoca enfermedad?

No, es necesario que sea dramático, imprevisto, vivido en soledad y sin solución. Cuando se dan estos cuatro criterios, el trauma se manifestará a través de la biología.

¿Distintas emociones corresponden a distintos órganos del cuerpo?

Sí, todo lo que tiene que ver con la epidermis responde a conflictos de separación; el esqueleto, a una desvalorización; la vejiga corresponde a conflictos de territorio. Para las mujeres diestras, problemas en el seno y hombro izquierdos corresponden a problemas con los hijos y viceversa para las zurdas; los desajustes en el seno y hombro derechos corresponden para las diestras a problemas con la pareja y viceversa.



¿Estómago e intestino?

No tener lo que se quiere y no poder digerir lo que se tiene corresponde al duodeno y estómago. El colon corresponde a un conflicto asqueroso, podrido. En el recto están los problemas de identidad: "No me respetan y me dejan de lado". Los riñones es la pérdida de puntos de referencia. Los huesos: grave conflicto de desvalorización…



¿Lo adecuado para estar sano?

Revalorizar las emociones, ser consciente de las emociones y expresarlas, es decir: bailar más a menudo. La gente está mucho tiempo en lo emocional pero son emociones procuradas: fútbol, cine… Un malestar compartido disminuye a la mitad, continúa compartiéndolo y acabará desapareciendo. Una felicidad compartida se multiplica por dos.



La ira y la violencia se expresan a sus anchas.

Un hombre tiene miedo, el miedo produce rabia, y la descarga enfadándose con su mujer. Cuando estamos en contacto con la emoción auténtica, se transforma; cuando lo estamos con la emoción de superficie, no hay cambio. Si el hombre se dice: "Lo que tengo es miedo", su miedo disminuye a la mitad. Hay que tomar conciencia de uno mismo.



Emociones.

Las enfermedades son una tentativa de autocuración, una reacción biológica de supervivencia frente a un acontecimiento emocionalmente incontrolable, de manera que cualquier órgano dañado corresponde a un sentimiento preciso y tiene una relación directa con las emociones y los pensamientos. Junto al doctor Philippe Levy, Flèche creó nuevos protocolos para organizar un método de diagnóstico original emocional y una nueva forma de terapia breve que busca en las emociones el origen y la solución a las enfermedades. Tiene publicados 17 libros sobre la descodificación biológica, cuatro de ellos traducidos al español.



El cuerpo como herramienta de curación (Obelisco) ha vendido tres ediciones.



Fuente: La Vanguardia.

viernes, 1 de abril de 2011

Estados extra-corporales

Tsenzhab Serkong Rimpoché I
Traducido y editado por Alexander Berzin y Sharpa Tulku, 1976
Traducido al español por Diego González
La literatura y la tradición oral budistas registran muchos ejemplos de consciencias viajando con una forma sutil fuera del cuerpo burdo. Tales fenómenos también han sido notados en occidente y frecuentemente llamados “viajes astrales”. Aunque es difícil correlacionar las experiencias e identificar casos individuales de una cultura a otra dentro de sus propios esquemas de clasificación, aun así puede ser útil delinear algunas variedades de este fenómeno como son encontradas en las tradiciones budistas de la India y el Tíbet.

Cuerpo ilusorio

Es posible lograr un cuerpo ilusorio (sgyu-lus) a través de prácticas intensivas de meditación profunda. Es el resultado de una práctica extremadamente avanzada del estado completo (rdzogs-rim, estado completo) en el anutarayoga, la clase más avanzada de tantra. Es con este cuerpo que se logra la realización no conceptual de la vacuidad con la luz clara de la mente más sutil. En esta forma, es posible viajar extensivamente fuera de las limitaciones del propio cuerpo físico, trabajando para el beneficio de otros.
Para obtener un cuerpo ilusorio, es necesario haber logrado de antemano tres cosas: renunciar al sufrimiento, la mente de la bodichita de alcanzar la budeidad a fin de poder ayudar a los demás a lograr lo mismo, y un entendimiento conceptual correcto de la vacuidad. En añadidura, se debe haber logrado una absorción meditativa unipuntual (ting-nge-‘dzin, sct.. samadhi), haber recibido las debidas iniciaciones tántricas de un maestro tántrico plenamente calificado, haber mantenido puramente todos los votos y alcanzado maestría en el estado de generación (bskyed-rim) y en las prácticas iniciales del estado completo del anutarayoga tantra.

Cuerpo de sueño

También se puede obtener el uso de un cuerpo de sueño (rmi-lam-gyi lus) a través de abundante práctica de meditación. Esta forma es particularmente favorable para la atención unipuntual, ya que al estar dormido no se tiene la distracción de la conciencia de los sentidos, por tanto, los practicantes a menudo lo cultivan para lograr mayor progreso en sus estudios. Al haber obtenido control sobre el estado del sueño y dominando este tipo de emanación, se pueden colocar libros en la habitación y memorizarlos mientras se duerme. Sin embargo, debido a que el cuerpo de sueño es incapaz de tener contacto con objetos concretos y no puede darle vuelta a las páginas, es necesario organizar varias copias de los libros para no tener la necesidad de voltear las páginas.
Además, tanto el cuerpo de sueño como el ilusorio están conectados al cuerpo burdo meramente por el karma. No hay vínculos físicos entre los dos.

Perturbaciones en el cuerpo sutil

Lo que se conoce como cuerpo sutil (lus phra-mo) no es un cuerpo que pueda abandonar nuestra propia forma física. En cambio, es el sistema de energía sutil dentro de nuestro cuerpo burdo. Es la red de canales de energía (rtsa, sct. nadi) y nódulos de energía (rtsa-‘khor, sct. chakra) invisibles, las gotas de energía creadora (thig-le, sct. bindu) localizadas en ellos y los vientos de energía (rlung, sct. prana) que fluyen a través de ellos. Algunas partes de este sistema se encuentran involucradas en el funcionamiento normal de la percepción sensorial. Mediante la absorción meditativa y un entrenamiento yóguico avanzado, es posible hacer un uso especial de este sistema para lograr poderes extra-físicos y extra-sensoriales, tales como la telepatía y la clarividencia. Sin embargo, también existen muchas enfermedades causadas por perturbaciones y desequilibrios de los vientos de energía. Tales desórdenes pueden producir alucinaciones y percepción anormal, tales como la sensación de estar fuera del propio cuerpo.

Efectos secundarios de las prácticas de visualización

Además, existen varios tipos de meditación en los cuales se cultivan y se aprovechan los poderes de la imaginación para lograr un progreso espiritual. Por ejemplo, al aprender a visualizar a todos los seres como esqueletos, podemos disminuir nuestra atracción compulsiva y deseo por el cuerpo, y así eliminar el sufrimiento y la ansiedad del deseo anhelante. Se puede entrenar a la mente para visualizar en todas las direcciones simultáneamente e incluso para ver los órganos internos del cuerpo. Con maestría en tales prácticas, es posible extender tal percepción incluso fuera de las sesiones de meditación. Al ser capaz de observar todo a nuestro alrededor, se puede tener la sensación de encontrarse fuera de los límites del propio cuerpo.

Cuerpos de estados combinados de existencia

Existen registros de que, debido al karma previo, se puede renacer como mitad humano y mitad fantasma. Alguien en tal condición puede notar que cuando su cuerpo humano se encuentra inconsciente o de algún modo inactivo, la mitad fantasmal de su naturaleza viajará junto con su consciencia. También se ha sabido de casos de personas mitad humanos y mitad ser celestial (dioses). En este caso un ser celestial toma un cuerpo humano burdo, pero bajo ciertas condiciones actúa separado de esta forma. Los casos mencionados involucran las consciencias de un solo ser vivo, que sin embargo puede tener aspectos de dos estados diferentes de existencia.

Entrando a la ciudadela de otro cuerpo

También es posible que una experiencia extra-corporal involucre a más de un ser. Existen prácticas meditativas avanzadas del anutarayoga tantra llamadas “entrando a la ciudadela” de otro cuerpo (grong-‘jug). Mediante absorción meditativa, se puede proyectar a la mente dentro de un cadáver fresco o del cuerpo de alguien que se encuentra inconsciente. Debido a que podría fácilmente abusarse de esto y utilizarse con fines nocivos, el linaje oral directo de esta práctica fue interrumpido en el siglo once antes de que pudiera ser llevado de la India al Tíbet.

Posesión

También es posible que nuestro cuerpo o mente sean poseídos por un ser del reino de los espíritus. Esto puede ocurrir por razones benéficas, como en el caso de los oráculos en trance, o por razones perjudiciales como con espíritus secuestradores (espíritus hambrientos). En la literatura budista, también se hace mención de seres que han muerto y renacido como espíritus o criaturas infernales y que se han comunicado desde estos estados con sus anteriores parientes y amigos. Esto se basa en conexiones kármicas intensas, como por ejemplo en el caso de reconocer en un asno a nuestro tío fallecido.

Experiencias extra-corporales debido a prácticas meditativas previas

Sin importar qué tipo de fenómeno extra-corporal pueda experimentar alguien sin entrenamiento meditativo, éste es el resultado de sus acciones previas en ésta o en vidas anteriores. Diferentes personas tienen experiencias diversas e incluso un mismo individuo difícilmente tendrá la misma experiencia dos veces. Esto se debe a distintos karmas e instintos de vidas previas.
Si hemos entrenado anteriormente a nuestra mente en meditaciones budistas avanzadas que involucran visualizaciones o a los cuerpos ilusorio, de sueño o sutil, podemos renacer con fuertes instintos hacia estas prácticas. Entonces, sin esfuerzo alguno, pueden ocurrir fenómenos extra-corporales. En tales instancias, podemos tener inclinaciones profundas para con otras meditaciones y entendimientos repentinos profundos en el contexto en que estas prácticas avanzadas hubieran sido llevadas a cabo. En otras palabras, se pueden poseer instintos para el cuerpo entero de la práctica, no sólo para sus puntos avanzados. Así desde la infancia se puede haber tenido una sensación intuitiva hacia la relación causa y efecto, el renacimiento, la renuncia, la compasión, la vacuidad, etc. Por lo menos se tendría una creencia instintiva en vidas pasadas y futuras. Para tales personas, vale la pena encontrar un maestro espiritual plenamente calificado y recibir el entrenamiento meditativo apropiado para desarrollar sus potenciales.

Experiencias extra-corporales debido a enfermedades

Si no se cuenta con inclinación alguna hacia las meditaciones básicas, pueden existir otras causas kármicas para las experiencias extra-corporales. En caso de que la experiencia esté precedida de una concentrada sensación de ansiedad en el plexo solar, descargas de energía del corazón a la cabeza, un zumbido o silbido en los oídos, una tendencia a apretar los dientes, períodos de inconsciencia y demás, estos pueden ser indicios de un desequilibrio en el sistema de energía del cuerpo sutil. Con tales síntomas, no es recomendable adentrarse en los estados anormales de percepción que producirá este tipo de desequilibrio. Un desequilibrio serio de energía en el cuerpo, particularmente cuando se encuentra centrado en la región del corazón, puede conducir a paranoia extrema, demencia e inclusive a la muerte. Se debe consultar a un médico tibetano para recibir tratamiento.
Puede ser que espíritus o fuerzas dañinas estén provocando que se tengan percepciones alteradas o que se pierda el control de la consciencia. Ésta también es una situación peligrosa y debe ser manejada por un lama, un médico o un oráculo que sea experto en los rituales de exorcismo. En caso de que la sensación extra-corporal sea una alucinación provocada por una droga, esto tampoco debe ser buscado intencionalmente. Se pueden producir efectos duraderos derivados de una exposición prolongada a distorsiones de la consciencia.

Conclusión

En resumen, si se llegan a tener experiencias extra-corporales fuera de nuestro control sin contar con una práctica meditativa y un entrenamiento específico, no se deben tratar a la ligera o como una curiosidad divertida. La causa puede ser cualquiera de las explicaciones anteriores, una combinación de factores o algo completamente diferente. Sin importar la causa, en caso de verse sobresaltado mientras la consciencia se encuentra fuera del cuerpo físico, es muy fácil que la conexión entre ambos se corte. La literatura budista tiene registrados muchos casos de muertes de esta naturaleza. Por lo tanto, es extremadamente importante no experimentar solos con estados extra-corporales. Sin embargo, con una guía adecuada, una buena motivación y una práctica meditativa intensa, tales estados pueden ser utilizados para expandir nuestros potenciales para ayudar a otros y a nosotros mismos en beneficio de todos.