Un gran general preguntó al maestro: -¿Realmente existen el paraíso y el infierno? -¿Usted qué hace? -Soy un general. -¡Haa! ¿Qué general? ¡Mas bien parece un carnicero! -¡¿Qué?! -dijo furioso el general- ¡Lo voy a matar! -En este momento se abre la puerta del infierno. -Disculpe, perdí mi postura... -En este instante se abre la puerta del paraíso.