miércoles, 8 de febrero de 2012
mas medidas de control en Tibet
lunes, 6 de febrero de 2012
tres inmolaciones mas ya son 13
lunes, 30 de enero de 2012
La bomba de relojería del Tíbet se ha reactivado
TENSIÓN
lunes, 19 de diciembre de 2011
matones de 3 al cuarto
La escritora tibetana Woeser informó hoy en su blog, Tíbet Invisible, de que el pasado 14 de diciembre unos 3.000 estudiantes chinos de la Escuela de Ingeniería Ferroviaria de Chengdu, capital de la provincia suroccidental de Sichuan, golpearon a sus colegas tibetanos.
Uno de los agresores explicó de forma detallada en su bitácora del servicio Qzone cómo llevaron a cabo esta agresión, un contenido que ha fue visitado 10.000 veces antes de que fuera eliminado en internet y que Woeser ha recuperado en su blog.
"Los estudiantes chinos han demostrado lo formidables que son", empieza la narración del agresor. "Unos 3.000 chicos de los dormitorios 1, 2 y 3, todos vestidos con sus uniformes de la escuela, rodearon el dormitorio de los estudiantes tibetanos y atacaron".
El eslogan de los estudiantes atacantes fue: "Golpea a los tibetanos, consigue créditos extra", señala este joven chino.
La agresión duró toda la noche y los estudiantes chinos destruyeron los dormitorios, puertas y ventanas, que quedaron reducidos a añicos y arruinadas las aulas de los tibetanos, prosigue la fuente.
"Un grupo de estudiantes tibetanos fueron golpeados de forma suficientemente grave para ser enviados al hospital. La policía vino, pero no pudo controlar la situación, así que enviaron a unos mil efectivos más antidisturbios", según las fuentes.
Cuando las fuerzas de seguridad intentaron dispersar a los agresores con gases lacrimógenos, "los estudiantes Han no dudaron en destruir sus vehículos y los de los profesores. El decano pidió calma a través de un megáfono y abandonó el lugar, porque nadie le hizo caso", explicó el supuesto agresor.
Según esta fuente, "los estudiantes chinos y tibetanos de la escuela de ingeniería se odian mutuamente".
Las agresiones prosiguieron al día siguiente, cuando algunos de los estudiantes tibetanos aparecieron en el comedor de la escuela a la hora de comer.
Los responsables del gobierno de Sichuan, fronteriza con la región del Tíbet y con zonas habitadas por esta etnia, reconocieron en los medios locales que se habían producido "escaramuzas de poca importancia" en la escuela de Chengdu, pero declinaron facilitar detalles sobre lo que calificó como "rumores".
No obstante, un voluntario de la ONG local Tianwang se personó en la escuela después del ataque y atestiguó la presencia de una docena de efectivos antidisturbios y un número indeterminado de policía ordinaria en la puerta del centro de enseñanza.
Desde 2008 se han producido conflictos de diversa gravedad entre la etnia tibetana y la china, con la muerte ese año de una docena de civiles, y una cadena de inmolaciones de monjes tibetanos en los últimos doce meses en protesta por la represión que sufre esta etnia bajo el régimen chino.
martes, 1 de noviembre de 2011
La ONU denuncia medidas de presión contra tibetanos en Sichuán
La ONU denuncia medidas de presión contra tibetanos en Sichuán
Un grupo de expertos independientes de la ONU se hizo eco de las fuertes medidas de seguridad que se están aplicando en el interior y en los aledaños del monasterio budista de Kirti, en el que viven 2.500 monjes, y en otros monasterios de Sichuán, provincia del suroeste chino con una extensa comunidad tibetana.
"La intimidación de la población civil y de la comunidad monástica ha de ser evitada, y el derecho de los miembros de esta comunidad para practicar su religión con libertad ha de ser plenamente respetado y garantizado por el Gobierno chino", expresaron los expertos en un comunicado.
El relator especial de la ONU sobre libertad de religión y creencias, Heiner Bielefeldt, señaló que ha habido un reciente despliegue de fuerzas especiales de seguridad, que incluye unidades antidisturbios y soldados armados con rifles automáticos.
También hay informaciones acerca de registros y de operaciones de vigilancia en el interior de los templos, en los que hay presencia policial para hacer un seguimiento de las actividades religiosas.
El relator especial sobre el derecho de libertad de opinión y expresión, Frank La Rue, expresó también su "profunda preocupación por las denuncias sobre restricciones de acceso a internet y a los servicios de mensaje por telefonía móvil en la región, así como por la falta de acceso de los periodistas a la zona".
La tensión se ha incrementado progresivamente desde el pasado mes de marzo, con protestas de seculares y religiosos en demanda de libertad de culto, y las organizaciones pro derechos humanos han denunciado la expulsión de los templos de monjes, así como numerosos arrestos y algunos casos de desapariciones.
"Cualquier desaparición forzada es inaceptable y estas prácticas son una clara violación del derecho internacional", señaló el relator especial sobre desapariciones involuntarias, Jeremy Sarkin. EFE
lunes, 3 de octubre de 2011
Un quinto monje tibetano se prende fuego en China
Un quinto monje tibetano se prende fuego en China
En la provincia de Sichuan hubo disturbios el fin de semana después de que las autoridades chinas quitaran una bandera tibetana y una foto del Dalai Lama de un edificio gubernamental.
La policía extinguió el fuego y se llevó al monje, agregó la organización con sede en Londres. No quedó claro cuál es la suerte que corrió el monje procedente del monasterio de Kirti en Aba (Ngaba), ubicado en la provincia de Sichuan, indicó DPA.
Cuatro monjes de la región se habían prendido fuego ya este año. Dos murieron en marzo y agosto, otros dos procedentes del mismo monasterio pudieron ser salvados hace una semana.
El monje llevaba una foto del Dalai Lama, el líder espiritual de los tibetanos, y pidó libertad religiosa para el Tíbet, según el comunicado de la organización. Las informaciones no han sido confirmadas hasta ahora por fuentes del exilio tibetano. Los medios estatales chinos no informaron al respecto.
En la provincia de Sichuan hubo disturbios el fin de semana después de que las autoridades chinas quitaran una bandera tibetana y una foto del Dalai Lama de un edificio gubernamental. Según el gobierno tibetano en el exilio, unos 200 monjes y otros tibetanos participaron en la protesta en la localidad de Serthar.
cientos de tibetanos protestan
Radio Free Asia informó que la protesta se realizó el sábado después de que oficiales retiraron una bandera tibetana y una imagen del exiliado Dalai Lama en el 62do aniversario del gobierno comunista.
Un aviso en una página de internet del gobierno tibetano en el exilio informó que la protesta fue en la ciudad de Seda, en la provincia de Sichuan, pero no ofreció más detalles.
El área se vio afectada por la tensión social tras los mortíferos disturbios en Lhasa, la capital tibetana, en marzo de 2008.
A finales de septiembre, dos monjes tibetanos se prendieron fuego en otra zona de Sichuan a manera de protesta contra el férreo control de China en las prácticas budistas. Los monjes fueron rescatados por la policía y sufrieron quemaduras leves.
domingo, 28 de agosto de 2011
el muerto fue el culpable de su asesinato
Grupos de Derechos Humanos han explicado que el monje que se inmoló, Rigzin Phuntsog, lo hizo como protesta por los controles del Gobierno en la conflictiva región del Tíbet. Su muerte ha provocado protestas en Aba, una zona de mayoría tibetana en la provincia de Sichuan que lleva tres años luchando contra el control chino.
El juicio en el tribunal de Aba comenzará la próxima semana contra los monjes Tsering Tenzin y Tenchum del Monasterio de Kirti por "planear, instigar y ayudar a la auto-inmolación de su compañero", según explica Xinhua. "La fiscalía también alega que otro monje de Kirti, Drongdru, trasladó y ocultó al herido e impidió que recibiera tratamiento de emergencia, provocando la muerte del monje a los 16 años, al recibir tratamiento tarde", explica la agencia.
Desde 2009, al menos tres monjes tibetanos se han inmolado
"Phuntsog se prendió fuego el 16 de marzo y estuvo oculto once horas. Murió a la mañana siguiente sin que los tratamientos que recibió en el hospital local pudieran hacer nada", ha añadido el medio oficial.En marzo de 2008, las protestas lideradas por los monjes tibetanos en Lhasa, la capital de Tíbet, terminaron con fuertes enfrentamientos y agresiones contra los chinos de etnia han, que viven en la zona y que muchos tibetanos consideran intrusos que amenazan su cultura. El descontento se extendió a otras partes de mayoría étnica tibetana de China, incluyendo la región montañosa de Sichuan occidental. Desde 2009, al menos tres monjes tibetanos se han inmolado en China.
viernes, 23 de julio de 2010
brutalidad de la represión china en el Tíbet desde 2008
Informe de ONG revela brutalidad de la represión china en el Tíbet desde 2008
Más de 200 testimonios directos recogidos en el informe de una ONG arrojan nueva luz sobre la represión china en la región del Tíbet, incomunicada por el régimen comunista desde las protestas del 2008.
"Disparaban directamente a la gente, a cualquier tibetano que veían, muchos murieron", señaló a la ONG Human Rights Watch (HRW) una refugiada tibetana, Pema Lahkyi, de 24 años, al describir cómo el ejército chino reprimió a tiros las protestas de marzo del 2008 en Lhasa, la capital tibetana.
Este testigo, cuyo nombre es un pseudónimo, es uno de los 203 entrevistados por HRW, en su mayoría refugiados tibetanos y viajeros, y cuyas declaraciones fueron plasmadas en el informe "Lo vi con mis propios ojos: Abusos de las fuerzas de seguridad en el Tíbet 2008-2010", que contradice la versión oficial de Pekín.
El régimen chino sostiene que el 14 y 15 de marzo murió una veintena de civiles y cientos resultaron heridos, en su mayoría chinos, por tibetanos violentos y que el ejército contuvo según estándares internacionales las protestas, en las que miles de monjes y civiles pedían libertad religiosa y el fin de la represión.
A pesar de esta aseveración, Pekín ha impedido que el alto Comisionado de Derechos Humanos y relatores de la ONU lo comprobaran con sus propios ojos, al igual que periodistas que lo han solicitado, y sólo ha permitido escasas visitas de grupo bajo su estricto control.
En el informe de HRW, testigos describen cómo los militares chinos mataron a tibetanos en al menos cuatro altercados.
Los soldados "empezaron a disparar de forma indiscriminada. Vimos cómo los disparos alcanzaban a dos personas. Una murió en la puerta del hospital Mentsikhang, cuando una bala le alcanzó en el costado derecho, a la altura de los riñones", señala Pema, quien añade que los hospitales tenían orden del gobierno de no atender a nadie.
Otros describen cómo, tras el tiroteo, el ejército retiró los cadáveres en camiones, lo que la ONG considera que es la base de los persistentes rumores en Lhasa que aseguran que los soldados eliminaron de inmediato los cuerpos de los tibetanos para dejar sólo los de los chinos y justificar así el uso de la fuerza.
Según informes oficiales, las fuerzas de seguridad detuvieron a miles de sospechosos de participar en las protestas, incluidos monjes y monjas budistas, de los que varios centenares han desaparecido.
Según dijo a Efe Nicholas Bequelin, investigador para Asia de HRW, con sedes en Hong Kong y Nueva York, el informe busca responder a la pregunta de "¿qué es lo que Pekín quiere ocultar manteniendo el altiplano tibetano cerrado durante tanto tiempo?"
Por este motivo, la organización no ha recurrido a la información proveniente de grupos tibetanos en el exilio, que hasta ahora han mantenido que las protestas de su etnia fueron "pacíficas", cuando testigos indican lo contrario.
Además, se ha centrado en la actuación de las fuerzas de seguridad, que según el documento de 72 páginas, "hicieron un uso desproporcionado de la fuerza y actuaron con deliberada brutalidad durante y después de las inusuales protestas que se iniciaron el 10 de marzo de 2008".
Las violaciones de derechos humanos documentadas por estos testigos incluyen desapariciones, sentencias erróneas, persecución de familiares, arrestos masivos y arbitrarios y tortura de detenidos.
"Había hasta 30 detenidos en celdas de tres o cuatro metros cuadrados", aseguró uno de ellos, el monje Rinchen Namgyal, de 33 años y de la lamaserÌa de Ganden. "No había espacio para sentarse, estaban de pie día y noche. Las celdas no tenían baños, hacían sus necesidades allí mismo. A muchos los golpeaban".
Con estas y otras torturas los funcionarios buscaban extraer la confesión de que las protestas habían sido organizadas por "la camarilla del Dalai Lama", el líder espiritual tibetano exiliado en la India en 1959 tras una rebelión fallida contra el régimen de Mao Zedong, cuyas tropas entraron en la región en 1949.
La represión posterior a las revueltas étnicas afectó también a las provincias chinas colindantes con la región autónoma, en la que habita la mitad de los casi 7 millones de tibetanos: Qinghai, Sichuan, Gansu y Yunnan.
Sophie Richardson, directora para Asia de HRW, recuerda "la necesidad de una investigación internacional en el Tíbet", donde "los abusos de las fuerzas de seguridad no van a remitir, sino que están empeorando las prolongadas quejas que desataron la protesta".
