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jueves, 3 de diciembre de 2009

Retiran de Tiananmen las 56 columnas del 60 aniversario

Las 56 columnas rojas instaladas en Tiananmen con motivo del 60 aniversario de la fundación de la República Popular de China fueron retiradas hoy de la plaza para su traslado al Parque Olímpico de Pekín, que será su ubicación definitiva.

Según informó la agencia oficial Xinhua, la operación de retirada se llevó a cabo esta madrugada para no perturbar el tráfico en la céntrica plaza, y ahora las columnas serán enviadas al taller de restauración.

Una vez restauradas, se ubicarán en el Parque Olímpico de Pekín, que alberga el estadio olímpico "El Nido de Pájaro" y el recinto acuático "El Cubo de Agua", los dos símbolos de la cita olímpica de 2008.

Los pilares, que simbolizan las 56 etnias que viven en China, miden 13,6 metros, pesan 26 toneladas y exteriormente están cubiertos de plástico reforzado con fibra de vidrio.

Cada columna, de color rojo y con ribetes dorados, posee un dibujo de una de las etnias del país (tibetanos, uigures, mongoles, han, etcétera) y fueron la principal novedad en los fastos del 60 aniversario.

En su momento, se especuló con que los pilares podrían ser el primer añadido arquitectónico de las tres últimas décadas en la histórica plaza, algo que finalmente las autoridades chinas descartaron.

La plaza de Tiananmen, en el epicentro de la capital, fue el escenario de la revolución que acabó con el imperio en 1911, de la fundación del régimen en 1949, y también de numerosas protestas estudiantiles, entre ellas las de 1976 y 1989, las más conocidas.

martes, 22 de septiembre de 2009

China fortalece las relaciones con Cuba, su viejo amigo”




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McClatchy Newspapers de EEUU publicó la semana pasada una nota bajo el título de “China fortalece las relaciones con Cuba, su viejo amigo”. ¿Porqué la tercera economía del mundo dedica tantos recursos a un país isleño pobre que carece de recursos naturales y no dispone de un buen entorno de inversión? La respuesta es muy simple: China es la tercera economía del mundo, dice el medio. La suscripción de una serie de acuerdos con La Habana está conforme con la estrategia china de expansión económica en el mundo. Quizá los delicados lazos políticos entre ambos países están por encima del dinero. El continuo desarrollo de las relaciones muestra que la influencia financiera de China le ofrece oportunidades para fomentar países agentes. Como respuesta, estos países mantienen la misma posición que China en los problemas políticos contenciosos referentes al Tibet y Taiwan. Tras asumir el poder, el presidente chino Hu Jintao ha visitado Cuba en dos ocasiones, más que otros países latinoamericanos. Estos intercambios ya son bastante numerosos para un país con una posición estratégica insignificante tras el fin de la Guerra Fría. El analista del Instituto de Estudios de Asuntos Internacionales de China, Wang Youming, dijo que “somos viejos amigos”. Esta afirmación no solo significa que China y Cuba pertenecen a los pocos países comunistas, sino también muestra que China presta importancia al apoyo abierto de Cuba en los asuntos de Taiwan y el Tibet. De acuerdo con el analista del Diálogo Interamericano, Daniel Erikson, el gobierno chino cree que los problemas del Tibet y Taiwan tienen la máxima importancia extratégica. Cuba siempre está al lado de China en estos problemas, de crucial importancia para China. Beijing desea que Cuba abra su mercado y que permita a las compañías chinas entrar en los terrenos de teléfono celular y otros artículos de consumo. Además, los intercambios con Cuba ayudan a Beijing a entrar en otros países caribeños, y por su parte Cuba sirve de una ventana para que China conozca a los países latinoamericanos cuyos gobiernos han vuelto a la izquierda.Los analistas de Beijing y Washington coninciden en que al entrar en Cuba, Beijing no desea hacer lo que perjudica las relaciones económica y comercial con EEUU, que resultan mucho más beneficiosas. Esto también se refleja en los intercambios de China con Venezuela y otros países. “Se esfuerza por ganar beneficios político y económico, pero sin perjudicar las relaciones con EEUU”, comenta Erikson en su entrevista telefónica com medios. Los funcionarios Chinos no han olvidado el embargo impuesto por EEUU contra Cuba, y por eso actúan con cautela para no involucrarse en las disputas entre La Habana y su vecino del norte. “China no quiere implicarse en las relaciones bilaterales entre Cuba y EEUU, sino desarrollar las relaciones comerciales. Se tripieza con espinosos problemas si se mete la cooperación económica y la intervención política en la misma canasta”, dijo Jiang Xueshi, analista de la Academia China de Ciecias Sociales. A excepción de los problemas delicados, no existe otra cosa que obstaculiza los intercambios comerciales entre los viejos amigos, afirmó el estudioso. (Pueblo en Línea)21/09/2009

martes, 1 de septiembre de 2009

REFUGIADOS TIBETANOS REZAN POR LA PAZ EN EL MONTE FUJI







REFUGIADOS TIBETANOS REZAN POR LA PAZ EN EL MONTE FUJI
Silueta de un activista tibetano en una bandera tibetana durante una oracion colectiva en un campameto situado a 3.400 metros sobre el nivel del mar, en el Monte Fuji de Japonasesl 22 de agosto de 2009. Unos cincuenta tibetanos y japoneses han peregrinado a la cumbre mas alta de Japon para pedir la paz en el mundo y la liberacion de los Tibetanos y otras minorias en China, como los uiures, con motivo del 50º aniversario del levantamiento tibetano contra el regimen comunista chino. NO CONTRA LOS CHINOS, sino contra el regimen de corruptos y calientasillas del PCCh. como csi todos los comunistas del mundo, lo tuyo es mio y lo mio tambien, esa es la doctrina comunist actual.,

sábado, 29 de agosto de 2009

El presidente de Taiwán no recibirá al Dalai Lama






Gobierno de Taiwánla visita sera la proxima semana, Tony Wang.

"No hay ningún encuentro previsto entre el presidente y el Dalai Lama", dijo Wang. "La razón por la que aprobamos la visita del Dalai Lama radicaba en asuntos religiosos y humanitarios", añadió tras el malestar que ha causado en China la visita.

El viaje del Dalai Lama, que ha sido invitado por la oposición de Taiwán, ha unido dos de los conflictos territoriales más sensibles para China: la región autónoma de Tíbet y Taiwán, territorio con el que Pekín ha mejorado sus relaciones desde que Ma tomase posesión del cargo el año pasado.

El viernes, China dio luz verde a 16 compañías aéreas para que operen vuelos regulares a Taiwán, en una muestra de que la visita del Dalai Lama no afectará las relaciones entre ambos gobiernos.

martes, 25 de agosto de 2009

estados policiales viva la democracia




cuando uno no puede con la razon, lo hace con la policia

Una nueva ley, que actualmente se debate en la Asamblea Nacional Popular (ANP, máximo órgano legislativo chino), dará a la policía armada del país permiso para interrogar a sospechosos y gestionar el transporte público en caso de emergencia, informó la agencia oficial Xinhua.
También podrán asistir en la persecución y arresto de sospechosos, así como "responder a incidentes que amenacen la seguridad pública".
El proyecto de ley, presentado a la ANP ayer, lunes, establece nuevas obligaciones para este cuerpo especial de policía, compuesto por 680.000 efectivos, creado en 1982 y dependiente de las fuerzas armadas.
La policía militar fue el cuerpo que ocupó las calles de Lhasa (capital de la región del Tíbet) y Urumqi (capital de Xinjiang) tras las violentas revueltas de tibetanos y uigures que se vivieron, respectivamente, el 14 de marzo de 2008 y el 5 de julio de 2009.
Según el borrador, la policía militar debe participar en la respuesta a "revueltas, situaciones caóticas, graves crímenes y ataques terroristas", considerados todos ellos incidentes que "amenazan la seguridad nacional".
La nueva normativa busca regularizar los principios de actuación de este cuerpo paramilitar, y establece que a partir de su aprobación sólo podrá ser movilizada a petición del Gobierno central, no de los locales como hasta ahora.
La policía armada china fue originalmente creada para proteger a líderes políticos, edificios gubernamentales, redes principales de transportes y recursos naturales, pero su función ha evolucionado hasta convertirse en el principal cuerpo antidisturbios del país.
China sufre alrededor de 80.000 protestas cada año, muchas de ellas por conflictos de tierras o laborales, y algunas de ellas se saldan con violentos incidentes entre manifestantes y fuerzas de seguridad.
Cerca de 200 personas fallecieron en las revueltas registradas el pasado mes de julio en Urumqi, y otras 19 en las de Lhasa (Tíbet), según las cifras del Gobierno chino.

lunes, 17 de agosto de 2009

El falso multiculturalismo chino






El falso multiculturalismo chino
Por Brahma Chellaney, profesor de Estudios Estratégicos del Centro de Investigación en Ciencia Política de Nueva Delhi. Autor de El monstruo asiático: el auge de China, India y Japón. Traducción: José María Puig de la Bellacasa (LA VANGUARDIA, 16/08/09):
Tras envolver militarmente la región de Xinjiang, rica en petróleo, es posible que las autoridades chinas hayan sofocado la revuelta uigur. Sin embargo, este episodio, el más mortífero de las manifestaciones de minorías étnicas registradas a lo largo de decenios – junto con el levantamiento que tuvo lugar en la meseta tibetana-muestra los costes políticos de la absorción étnica forzosa y hace trizas el espejismo de una China monolítica.
Las políticas de absorción forzosa en Tíbet y Xinjiang, ricos en petróleo, dieron comienzo después de que el hombre fuerte del país, Mao Tse Tung, creara un corredor de enlace entre las dos regiones rebeldes engullendo la zona india de Aksai Chin, de 38.000 km2,parte del Estado de Jammu y Cachemira.
En la actualidad, alrededor de un 60% del territorio de la República Popular China comprende territorios que no habían estado bajo el gobierno directo de la dinastía Han. El tamaño de China, de hecho, es el triple del que poseía bajo la última dinastía Han, la dinastía Ming, que cayó a mediados del siglo XVII. En el sentido territorial el poder Han se halla en su cenit, circunstancia simbolizada por el hecho de que la Gran Muralla se construyó a modo de perímetro de seguridad del imperio Han.
La absorción manchú en el seno de la sociedad Han y la dilución de la población autóctona en la Mongolia interior significa que los tibetanos y los grupos étnicos musulmanes de lenguas túrquicas de Xinjiang sean los únicos grupos que quedan como núcleos resistentes.
Sin embargo, los acontecimientos sucedidos desde el año pasado se alzan como penoso recuerdo ante los ojos de las autoridades chinas en el sentido de que su estrategia de colonización étnica y económica de la tierra tibetana y uigur está atizando un notable malestar. Mientras por una parte los esfuerzos gubernamentales para extender el uso de la lengua, cultura y poderío comercial Han han alimentado el resentimiento local, por otra el desarrollo económico en esas regiones – orientado a la explotación de sus ricos recursos-ha contribuido a marginar a la población autóctona. Mientras se deja a la población local el empleo en trabajos serviles, los colonos Han se reservan los empleos bien pagados y directivos, símbolo de la ecuación entre colonizados y colonizadores.
Factor aún más importante, la misma supervivencia de las principales culturas de etnia no Han se ve amenazada. Desde el adoctrinamiento en la escuela y la reeducación política forzosa a la reducción drástica del suelo cultivable y de la vida monástica, el hecho es que las políticas chinas han contribuido a infundir sentimientos de sojuzgamiento y resentimiento en la población de Tíbet y Xinjiang.
A fin de sinologizar los territorios poblados por minorías, la multifacética estrategia de Pekín comprende seis factores: alterar cartográficamente las fronteras del suelo patrio de ciertas etnias; inundar demográficamente culturas no Han, al modo como la expansión del gobierno Han sobre Manchuria, Mongolia interior y Taiwán se logró ampliamente mediante la migración durante un prolongado periodo de tiempo; reescritura de la historia para justificar el control chino; colonización económica; puesta en práctica de una hegemonía cultural susceptible de difuminar las identidades locales, y mantenimiento de la represión política.
En el plano demográfico, Pekín no intenta un exterminio étnico en estas regiones, sino una asfixia étnica. Esta estrategia, consistente en asfixiar a la población autóctona mediante la campaña migratoria, equivale a la aniquilación cultural.
Un primer paso en esta dirección fue la reorganización cartográfica de las regiones de residencia de minorías. Mediante una división electoral de Tíbet de acuerdo con sus propios intereses, Pekín situó la mitad de la meseta de Tíbet y casi el 60% de la población tibetana bajo jurisdicción Han en las provincias de Qinghai, Sicuani, Gansu y Yunan. El desmembramiento cartográfico de Tíbet creó el marco destinado a diluir étnicamente a los tibetanos, tanto en las áreas separadas como en el resto del Tíbet, rebautizado como “región autónoma de Tíbet”.
En el caso de la Mongolia interior, se hizo lo contrario: se amplió para incluir áreas Han como la región de Henao a fin de reducir a los mongoles a una minoría e impedir cualquier demanda o aspiración (inspirándose en el deseo de China de unificación con Taiwán) en el sentido de la unificación de las dos Mongolias.
En la actualidad, las lenguas tibetana y uigur están desapareciendo ya de las escuelas locales a medida que las autoridades las retiran del currículo académico. Y, como parte integrante de la estrategia de absorción forzosa, las familias de las minorías étnicas son obligadas a enviar al menos a un miembro de la familia a trabajar en fábricas situadas en distantes provincias Han o a enfrentarse de lo contrario a una multa de dos mil yuanes, alrededor de doscientos euros. Se anima sobre todo a las jóvenes de minorías a trasladarse a provincias Han y casarse con un Han como parte del programa de absorción patrocinado por el Estado. La rápida sinologización, sin embargo, no ha hecho más que agudizar el sentido de identidad y ansia de libertad tibetana y uigur.
La principal idea directriz del sistema chino sigue siendo la uniformidad, como señala el eslogan del presidente Hu Jintao relativo a una “sociedad armoniosa” concebida para reforzar la cuestión de la adhesión social. Apenas es de extrañar que la respuesta pública de Hu al malestar uigur consistiera en pedir a las autoridades locales que “aislaran y asestaran un golpe” a los agitadores, en lugar de ir a las causas del descontento.
Mientras India aplaude la diversidad, China rinde tributo a un monoculturalismo artificialmente impuesto, aunque incluye oficialmente 56 nacionalidades, la nacionalidad Han (que, según el último censo del 2000, representaba el 91% de la población total) y 55 grupos étnicos minoritarios. China intenta no sólo restar importancia a su diversidad étnica, sino ocultar las brechas culturales y lingüísticas existentes en el seno de la mayoría Han, no sea que las divergencias históricas norte-sur afloren nuevamente.
Los Han (divididos en siete o más grupos distintos desde el punto de vista lingüístico y cultural) serán cualquier cosa salvo un grupo homogéneo. Las principales lenguas de China aparte de las empleadas en territorios de minorías, incluyen el mandarín, el hakka (hablado en varias áreas del sur), el gan (provincia de Jiangxi), el wu (provincia de Zhejiang), el xiang (provincia de Hunan), el yue (sobre todo en la provincia de Guangdong), el pinghua (vástago yue), el min del sur (hokkien/ del taiwanés) y el min del norte.
No obstante, los comunistas se han valido del mito de la homogeneidad para atizar el nacionalismo Han. Este mito, concebido en un principio para unificar a los no manchúes en contra de la dinastía manchú Qing, fue ideado por Sun Yat-Sen, un cantonés que encabezó el movimiento republicano que tomó el poder en 1911. La posterior imposición de la lengua del norte, el mandarín, contribuyó a instaurar una lingua franca en una sociedad diversa, pero casi un siglo después no es el mandarín sino las lenguas locales las que se siguen hablando comúnmente.
Actualmente, gracias a la mayor conciencia de la realidad derivada de los avances en las tecnologías de la información y la comunicación, los hakka, los sichuaneses, los cantoneses, los shanghaineses, los fujianeses, los swatoweses, los hunaneses y otras comunidades clasificadas oficialmente como Han reafirman sus identidades distintivas y su patrimonio cultural.
Los problemas internos de China no desaparecerán a menos que sus gobernantes dejen de imponer la homogeneidad cultural y renuncien a la asfixia étnica como estrategia del Estado llevada a la práctica en áreas de minorías. Tras el levantamiento tibetano en el 2008, el año 2009 será recordado como el de la revuelta uigur. Si se considera que el año próximo se cumplirá el LX aniversario de la ocupación china de Tíbet, el centro de atención se situará en los desafíos internos de China. Mientras el crecimiento económico aminora su ritmo y el malestar interno aumenta a una cadencia similar a la del PIB chino, tales desafíos se extienden de hecho al corazón de la propia China.